Poniendo Los Ojos En Jesús
Poniendo Los Ojos En Jesús
“Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios.”
Hechos 7.55, NTV.
Al leer Hechos de los Apóstoles, en el capítulo 7, versículos del 54 al 60, nos encontramos con la historia de Esteban, uno de los primeros 7 diáconos de la Iglesia Primitiva de Jerusalén y quien fuera el primer mártir del Cristianismo.
Esteban no fue un diácono más, sino que sobre salió de los demás, por ser lleno de Gracia y Poder de Dios; fue un hombre lleno del Espíritu Santo, y esta plenitud de Cristo lo llevo a predicar un discurso tan magistral delante de los del Sanedrín (el Tribunal Supremo judío) o religiosos Judíos. En su discurso repaso la historia de Israel y les acuso de haber rechazado y crucificado al Mesías. Los principales Judíos estaban tan molestos que rechinaban los dientes contra él.
Al finalizar el discurso, lleno del Espíritu Santo tubo una visión, vio la gloria de Dios y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, y dijo:
“He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra”
Los judíos al oír acerca de la visión de Esteban, de Jesús en un lugar de máximo honor, lo consideraron una gran blasfemia, lo que los llevo a tapar sus oídos y lo llevaron a fuera para apedrearle. Está visión sirve como una confirmación divina y un consuelo para él justo Esteban antes del Martirio, él tras ser apedreado se puesto de rodillas oro por los que estaban apedreando.
Este relato me enseña que al ser llenos del Espíritu Santo podemos cumplir el propósito de Dios en nuestra vida y su gloria; sin embargo esto implica ser odiados y no entendidos por muchos que no entienden nuestra fe, por eso nuestros ojos tienen que estar puestos en el autor y consumador de nuestra salvación.
Está fe y llenura del Espíritu Santo en Esteban lo mantuvo firme hasta el final, incluso en su momento de angustia oro pidiendo a Dios que perdonara a los que lo apedreaban. En este mundo lleno de tantas personas con deseo de venganza, que no controlan su deseo de Justicia, Dios desea que pongamos los ojos en él y oremos por los que nos lastiman.
Oración:
Por Marianela A.
Padre te doy gracias señor por tu Espíritu Santo, por llenarnos de tu poder y darnos fortaleza a través de tu palabra, señor ayúdanos a poner la mirada en ti y que en medio de todo lo que pasemos y hagamos podamos glorificar tu nombre, que muchos te conozcan a ti el único Dios verdadero, te pedimos que tú Espíritu nos acompañe y nos dirija siempre. Amen.