
Servir También Es Ir
Servir También Es Ir
“Mi gran aspiración siempre ha sido predicar la Buena Noticia donde nunca antes se ha oído el nombre de Cristo, y no donde otro ya ha comenzado una iglesia”.
Romanos 15.20, NTV.
Hay algo muy bonito en Romanos 15, vemos que Pablo no habla del servicio cristiano como algo que simplemente hacemos dentro de la iglesia. Para él, servir a Cristo significa poner lo que somos y lo que tenemos al alcance de la misión de Dios.
Pablo reconoce que los creyentes de Roma ya tenían bondad y conocimiento, y podían animarse unos a otros. Pero él también entendía que había recibido una responsabilidad particular: llevar el evangelio a quienes todavía no lo habían escuchado. Por eso dice que su meta era anunciar a Cristo donde aún no había sido anunciado.
Esto nos recuerda que servir no siempre significa hacer algo grande o visible. A veces significa simplemente preguntarnos: ¿Dónde puedo ser útil para que alguien conozca a Cristo? Puede ser con una palabra. Con nuestro tiempo. Con una ayuda. Con una oración. Con nuestra disposición para ir cuando Dios nos llama.
Pablo tenía planes. Quería ir a España, quería pasar por Roma, tenía una ruta pensada. Pero sus planes no terminaron desarrollándose exactamente como esperaba. De hecho, llegó a Roma de una manera muy diferente a la que había imaginado: como prisionero. Aun así, Dios utilizó ese camino inesperado para llevar el evangelio a lugares que Pablo probablemente no había planeado de esa manera.
Y eso también nos da una invitación hoy. Tal vez nosotros pensamos que para servir a Dios necesitamos tener todo resuelto, saber exactamente dónde vamos a estar o esperar la oportunidad perfecta. Pero Pablo simplemente caminaba con una misión. Y al final de esta lectura hace algo que también debería formar parte de nuestro servicio: pide oración. Ro 15:30 NTV: “Mis amados hermanos, les pido encarecidamente en el nombre de nuestro Señor Jesucristo que se unan a mi lucha orando a Dios por mí (…)”.
Les pide a los creyentes que se unan a su lucha orando por él. La palabra que utiliza tiene la idea de “luchar juntos” en oración. Para Pablo, ellos también estaban participando en la misión, aunque no estuvieran físicamente con él.
Así que quizá hoy servir a Dios no significa hacer más. Quizá significa disponerte más.
- Para ir.
- Para ayudar.
- Para hablar de Jesús.
- Para orar por alguien.
- Para servir aunque nadie te vea.
Porque el servicio cristiano no se trata de llamar la atención sobre nosotros, sino de que Cristo sea conocido a través de nosotros. Como dice Colosenses 3:23 NTV: “Trabajen de buena gana en todo lo que hagan, como si fuera para el Señor y no para la gente«.
Hoy pregúntate delante de Dios: ¿Dónde quiere Él que yo sirva? ¿A quién quiere que alcance ¿Qué tengo en mis manos que puedo poner al servicio de su propósito? No esperes tenerlo todo. Empieza con lo que Dios ya puso delante de ti.
Oración:
Por Nadia M.
Señor, hazme disponible para Ti. Te pido que me muestres dónde puedo servir, a quién puedo bendecir y cómo puedo llevar a Cristo con mis palabras y mis acciones. No deseo buscar reconocimiento, sino que mi vida pueda ser utilizada para que otros te conozcan. Amén.

