Dios Ofrece Vida Nueva
Dios Ofrece Vida Nueva
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
Juan 3.16, RVR1960.
En este capítulo 3 tenemos una historia donde Jesús nos enseña que para entrar en él era necesario nacer de nuevo, no era algo literal ni físico sino que sería producido por el poder de la palabra de Dios y el Espíritu Santo.
Con esto vemos que el Señor no propone mejorar nuestra naturaleza caída, sino hacer algo completamente nuevo en nosotros. Y que era necesario que Jesús muriera en la cruz para que nosotros pudiéramos ser perdonados de nuestro pecado.
Se requería la muerte y la resurrección de Cristo para que viniera el Espíritu Santo y pudiera regenerarnos y hacernos nacer de nuevo. Es la única manera por la cual Dios nos puede recibir.
La motivación de esto es que Dios amo al mundo y que por su gracia nos ha salvado como lo dice Pablo en Efesios con toda claridad en el capítulo dos de su carta «porque por gracia sois salvos por medio de la fe y esto no es de vosotros pues es don de Dios, no por obras para que nadie se gloríe«
¿COMO LE SALVA DIOS A USTED? ¡POR SU GRACIA!
Porque de tal manera amo Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel ….. Y aquí ponga su nombre, yo pondré el mío…….para que todo aquel que en Él cree, no se pierda mas tenga vida eterna.
Ahora observamos que junto a la palabra CREE esta la pequeña preposición «en» significa creer en Cristo, es decir confiamos en Él como el que llevo la pena de nuestros pecados.
Cada uno de nosotros individualmente, necesita creer que Él murió en lugar nuestro. Mi hermano es necesario que crea que Jesús murió por usted.
Oración:
Por Magaly R.
Jesús doy gracias por tu sacrificio en la cruz por mí, creo que eres el hijo de Dios, que me has perdonado y me has recibido como tu hija, creo que tengo un Padre en los cielos que me ama y yo solo quiero agradarte. Te pido Jesús que seas la fortaleza de mi vida hasta que nos encontremos en la eternidad. Amén