
Entender Sus Caminos
Entender Sus Caminos
“33 ¡Qué grande es la riqueza, la sabiduría y el conocimiento de Dios! ¡Es realmente imposible para nosotros entender sus decisiones y sus caminos!”
Romanos 11.33, NTV
Por lo general, hay momentos en nuestra relación con Dios en los que queremos entenderlo todo. Queremos saber por qué permitió algo, por qué respondió de cierta manera o por qué su camino parece tan diferente al que nosotros habríamos escogido.
Hoy Romanos 11 nos lleva a una conclusión diferente: Dios no tiene que caber dentro de nuestra capacidad de comprensión para seguir siendo digno de nuestra confianza. Pablo llega al final de una explicación detallada acerca del plan de Dios para Israel y los gentiles, y en lugar de terminar intentando explicarlo todo, termina adorando: “33 ¡Qué grande es la riqueza, la sabiduría y el conocimiento de Dios! ¡Es realmente imposible para nosotros entender sus decisiones y sus caminos!” Romanos 11:33 NTV
Pablo no convierte lo que no entiende en una razón para dudar de Dios; lo convierte en una razón para adorarlo. Y continúa diciendo: Romanos 11:34 NTV “Pues, ¿quién puede conocer los pensamientos del Señor? ¿Quién sabe lo suficiente para aconsejarlo?” Nosotros podemos hacer planes, analizar diversas situaciones y buscar respuestas, pero nunca tendremos una perspectiva comparable con la de Dios.
Por eso, cuando no entendemos sus caminos, cuando no sabemos con claridad como seguirlo, podemos sentir frustración. Queremos respuestas, pero Dios nos recuerda que Él posee una sabiduría que nosotros no alcanzamos. Y la lectura termina con una declaración importante para nosotros: Romanos 11:36 NTV “36 Pues todas las cosas provienen de él y existen por su poder y son para su gloria. ¡A él sea toda la gloria por siempre! Amén.” ¡La gloria pertenece a Dios!
Quizá hoy hay algo que no entiendes. No necesitas resolver todos los misterios de Dios para confiar en Él. Hay cosas que Dios nos revela y otras que simplemente tendremos que aprender a poner en sus manos. Nuestra fe no depende de comprender todo lo que Dios hace, sino de conocer quién es Dios. Y cuando sus caminos sean demasiado profundos para nosotros, todavía podemos decir: “Señor, no lo entiendo todo, pero confío en tu sabiduría.”
Señor, ayúdame a confiar en Ti aun cuando no comprenda tus caminos. Recuérdame que tu sabiduría es mucho mayor que la mía y que no necesito tener todas las respuestas para seguir creyendo. Que aquello que no entiendo no me aleje de Ti, sino que me lleve a adorarte. A Ti sea la gloria y honra. Amén.
Por Nadia M.

