Inicio de los Viajes Misioneros de Pablo
Inicio de los Viajes Misioneros de Pablo
“Ministrando estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.”
Hechos 13.2, NTV.
Que interesante este pasaje, formalmente se da inicio a los viajes misioneros de Pablo, y vemos como funciona la iglesia bajo la unción del Espíritu Santo. La iglesia en Antioquia, estaba bien organizada y fundamentada en la Palabra, en el poder del Espíritu Santo, y con esto Ministraban al Señor, oraban y ayunaban, y el Espíritu Santo actuaba, diciendo apartadme a Bernabé y a Saulo, se van de viaje, para hacer la obra a que los ha llamado.
Acá vemos claramente como los discípulos no estaban buscando sus propios planes, estrategias o agendas, claramente vemos que ellos buscaban el rostro de Dios, lo estaban ministrando, lo adoraban y se entregaban con profundidad, ellos no estaban trabajando para Dios ansiosos, lo estaban adorando. Luego de adorar a Dios, Él nos direcciona, porque nuestros oídos espirituales se nos afinan, y así podemos tener respuestas claras para nuestro llamado y decisiones cotidianas, aquí en Antioquia la dirección divina no llegó en medio del ruido o de los planeamientos, sino en medio de la adoración porque la voz de Dios se vuelve más nítida.
El ayuno marca una dependencia extrema a Dios, representa vaciarse de uno mismo y llenarse de lo celestial, los responsables de la iglesia en Antioquia, se vaciaron de sí mismos, dejando de lado sus necesidades humanas para que Dios pudiera decirles lo que Él quisiera, Dios habló a sus corazones porque estuvieron dispuestos a callar sus propios deseos para poder escuchar las instrucciones de Dios. Corazones dispuestos a escuchar lo que Dios tiene para decirnos, darnos sus instrucciones.
Vemos la voz y soberanía del Espíritu Santo, cuando dice apartadme a Bernabé y a Saulo, el Espíritu Santo es la persona de la trinidad que camina con nosotros y nos guía a toda verdad, Bernabé y Saulo no se postularon, los eligieron, y así sabemos que Dios decide quien, como y cuando, la única tarea que tenemos nosotros es estar listos y disponibles para obedecer al llamado.
Pasemos entonces tiempo a solas con Dios en silencio, adorando por quien es, dejemos de lado nuestras peticiones personales que muchas veces llegan desde nuestro propio egoísmo, dejemos que Él obre en las áreas de nuestra vida donde necesitamos dirección, consideremos apartar un tiempo para el ayuno y la oración, y podemos decirles aquí estoy listo para escuchar, también debemos estar dispuestos a desprendernos, como los hermanos de Antioquia se desprendieron de Bernabé y Saulo para enviarlos a la misión, obedecer al Espíritu Santo implica soltar lo que nos resulta cómodo, valioso para que se cumpla un propósito mayor.
Oración:
Por Ps. Oscar A.
Señor entiendo que mi prioridad es buscar alinear mi corazón a tus planes, enséñame por favor a hacerlo, que no solo sean mis necesidades las que me lleven a buscarte. Enséñame a ministrarte en adoración sincera y a depender de vos en cada decisión que tome, Espíritu Santo por favor habla cada día a mi vida, deseo escuchar tu voz, ser apartado para los propósitos que tienes para mi y también enséñame a obedecer a tu llamado. Amen.