
Paz Con Dios
Paz Con Dios
“Por lo tanto, ya que fuimos hechos justos a los ojos de Dios por medio de la fe, tenemos paz con él gracias a lo que Jesucristo nuestro Señor hizo por nosotros.”
Romanos 5.1, NTV.
Hay una diferencia entre tener paz y tener paz con Dios. Muchas veces pensamos en la paz como tranquilidad: que las cosas salgan bien, que desaparezcan los problemas o que nuestra mente deje de preocuparse. Pero cuando Pablo comienza Romanos 5, está hablando de algo mucho más allá.
Romanos 5:1 NTV “Por lo tanto, ya que fuimos hechos justos a los ojos de Dios por medio de la fe, tenemos paz con él gracias a lo que Jesucristo nuestro Señor hizo por nosotros.” Pablo no está diciendo que ahora nuestra vida será perfecta. De hecho, unos versículos después habla de las dificultades. La paz de la que habla comienza con un cambio de posición delante de Dios.
Antes estábamos separados de Él por causa del pecado. Pero Cristo hizo lo que nosotros no podíamos hacer: nos reconcilió con Dios. Y esto es importante porque nuestra paz no depende de nuestros méritos. No tenemos paz porque hoy hicimos todo bien, o porque nunca fallamos. Tenemos paz con Dios por lo que Jesucristo hizo por nosotros.
Esta expresión habla de una relación restaurada con Dios; no simplemente de sentirnos tranquilos, sino de que la enemistad ha sido quitada por medio de Cristo. Por eso, cuando llegan las dificultades, nuestra primera reacción no debería ser pensar: “Dios me abandonó”. ¿Por qué? Porque incluso las pruebas pueden producir algo en nosotros y Romanos 5:3-4 NTV lo afirma: “…las dificultades producen perseverancia, y la perseverancia desarrolla firmeza de carácter, y el carácter fortalece nuestra esperanza.”
La dificultad puede cambiar nuestras circunstancias, pero no cambia nuestra posición delante de Dios. Y Pablo amplía en Romanos 5:8 NTV “Pero Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores.” Cristo no esperó a que fuéramos dignos para amarnos. Nos amó cuando todavía necesitábamos ser rescatados.
Así que hoy recuerda: Tu paz no está construida sobre lo que tú puedes hacer por Dios, sino sobre lo que Cristo ya hizo por ti. Puedes atravesar una temporada difícil sin perder la certeza de que estás reconciliado con Él. Porque quizá hoy no tengas paz en tus circunstancias… pero en Cristo puedes tener algo mucho más profundo: paz con Dios.
Oración:
Por Nadia M.
Señor Jesús, gracias porque a través de Ti tengo paz con Dios. Ayúdame a no depender de mí misma, sino de tu obra y de tu gracia. Cuando vengan dificultades, recuérdame que mi posición delante de Ti permanece segura. Gracias porque tu amor me alcanzó cuando todavía era pecador. Amén.

