TERCER MES EN BRIGHTON

TERCER MES EN BRIGHTON

Hola mis estimados amigos, esta es la tercera entrega de nuestras Crónicas en Brighton, Inglaterra en etapa de entrenamiento (puedes leer la primera aquí), puedo decir que Dios ha sido bueno con nosotros, pero de manera personal te agradezco a ti que sacas el tiempo para acompañarnos en esta etapa tan hermosa de nuestras vidas. Es nuestro deseo que por medio de las siguientes lineas puedas ver, saber, o recordar que Dios es Grande, que hace cosas maravillosas con cualquiera, Él solo desea nuestra obediencia.

Quizá nuestra vivencia pueda animarte a creerle al Señor, y ese es mi anhelo, que, ya sea que estes llamado a ir lejos o a servir en la iglesia local, puedas ser animado en tu fe a avanzar en lo que Dios desea hacer contigo.

Nada es muy pequeño, nada es demasiado grande, solo hay una demanda para cada cosa, es la misma, una fe amorosa que obedece.

Adelante, créele al Señor, camina, ámalo con todo tu ser, entrégate a Sus propósitos, dale gloria con tu obediencia. Nosotros estamos aprendiendo eso, lo estamos aprendiendo.

Célula de Ingleses

En este mes de junio, después de reunirnos con un hermano inglés y un colombiano como por espacio de una hora y media, luego fuimos contactados por una dama de este grupo que esta en la foto de abajo, la de lentes que esta sentada al lado derecho.

Este es un hermoso grupo de ingleses que se reúnen los viernes, es una célula, en ella tienen un tiempo para un Devocional dado por el hermano que esta a mi lado quien es el pastor, ellos en el Devocional tienen un tiempo para adorar con una guitarra y un tiempo para un mensaje, luego oran un poco, seguido de esto al terminar ese tiempo como de una hora, pasan a tener un tiempo de compartir alimentos como se ve en la foto, ¡Al estilo inglés!
En el momento de hacernos la bienvenida, cuando se nos hizo la pregunta importante “¿por qué están aquí?” Luego de dar nuestros nombres les hablamos del porqué, fue cuando les compartimos de la visión que tuvimos en Colombia en el 2022 y en el 2024, de lo que el Señor nos mostró sobre el avivamiento que va a llevar a cabo en esta nación, son estas:

  1. El sábado 25 de junio del 2022 en el congreso de avivamiento (lema: Venid a las Aguas, al cual pudimos ir por un milagro de Dios) el Señor me mostró en visión la torre del reloj de Londres (Big Ben), Inglaterra, y me decía: “Voy a iniciar un avivamiento aquí (…)” y en esa visión el Señor me hacía ver que debíamos ir allá.
  1. El día 22 de junio del 2024 en avivamiento en un tiempo de ayuno que el Señor me pidió me mostró una visión, el lugar que me mostró era Londres y vi a un ángel del Señor que tomo un puñado de ceniza, había mucha ceniza y alrededor carbones apagados, pero más largo de ese centro había otros carbones que estaban encendidos pero a punto de apagarse. El ángel del Señor tomó el puñado de ceniza y lo levantó al cielo y dijo: “aquí hubo un gran avivamiento y se volverá a encender”

Esto ha sido lindo porque sentimos del Señor que una parte de nuestra función aquí ha sido testificarles tanto a ministros como a no ministros, ingleses nativos como a residentes de otras naciones sobre lo que Dios desea hacer en su país, para que se fortalezcan en la fe. Fue muy hermoso ver como se conmocionaron y alegraron. Seguido les hablamos de seis pasos que el Señor nos dio del libro de Habacuc sobre el avivamiento, son estos:

  1. “(…); mas el justo por su fe vivirá.” (Hab 2:4b, RVR1960)
  1. Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí.
    Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, En medio de los tiempos hazla conocer; En la ira acuérdate de la misericordia.
    ” (Hab 3:2, RVR1960)
  1. Porque la tierra (de Londres) será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar.” (Hab 2:14, RVR1960)
  1. Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.” (Hab 2:3, RVR1960)
  1. Mas Jehová está en su santo templo; calle delante de él toda la tierra.” (Hab 2:20, RVR1960)
  1. Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación. Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas me hace andar.” (Hab 3:18-19, RVR1960)

El significado es:

  1. Deben tener fe de que esto es real, Dios lo hará con gente justa (los que han sido salvados) que crean en Sus promesas.
  2. La fe debe llevar a un clamor profundo por el avivamiento, un clamor a Dios de que avive Su obra en medio de estos tiempos, que aunque hay pecado e indiferencia, extienda Su misericordia y perdón.
  3. Luego de creer y de clamar, Dios lo hará, y llenará esta tierra con Su gloria.
  4. Aunque parezca que no esta sucediendo mientras claman, ya Dios lo esta haciendo, mientras Su pueblo cree y clama, Dios lo esta haciendo, hasta que se hará visible a todos.
  5. En medio de esta obra hermosa Dios restaurará Su señorío en medio de Su pueblo, otra vez será reconocido como Dios y se le temerá (algo que se ha perdido en esta nación).
  6. En este tiempo Sus redimidos se gozaran en Él al ver lo que hará en esta tierra y por medio de ellos, la adoración será restaurada, adoración pura y transformadora.

Seguido de esto, lo cual ellos recibieron, tuvimos un bonito compartir.

Quiero que vuelvas a la foto de arriba y mires a la señora que esta de pie a la derecha, al final de la mesa, mas adelante te voy a hablar de ella, sobre algo muy hermoso.

Ropas Clericales, probando la esencia

La belleza no depende de las apariencias, sino de lo que hay en el corazón”. 1 Pedro 3:4

…La vida no se mide por cuánto tienen”. Lucas 12:15

Por muchos años estos versículos han permanecido en mi corazón, pero llegó el día en que esas palabras debían ser puestas a prueba. Hoy quiero compartir una anécdota que, aunque es bastante graciosa, también me dejó una gran enseñanza.

En la iglesia brasileña a la que asistimos se celebraría un Ladies Tea. Según mi interpretación muy guanacasteca, aquello era un congreso de mujeres. Así que, llena de ilusión, completé el formulario, pagué mi inscripción y en mi cabecita ya tenía listo el outfit: camiseta del evento, jeans, tenis… ¡y a pegarnos la buena danzada! Para mi sorpresa, la realidad era completamente distinta.

Aquí un “Ladies Tea” es un evento de elegancia al estilo europeo, casi digno de la realeza. La vestimenta debía ser muy formal y uno de los elementos más importantes era el accesorio para la cabeza: esos sombreros extravagantes que suelen usar la reina y las princesas.

Aquí hago un paréntesis para explicar por qué yo no llevé uno. La verdad es que me habría sentido muy hipócrita, porque unas semanas antes, mientras veía a unas mujeres en una tienda probándose uno tras otro aquellos sombreritos corrongos, pensé en silencio: “Jamás me pondré esa cosa tan ridícula en la cabeza.” Definitivamente, mi cultura salvaje de la cabra que hay en mi, todavía no llega a esos niveles de refinamiento.

Pero la historia apenas comenzaba. Además del código de vestimenta, había otro pequeño detalle: las mujeres brasileñas de la iglesia son increíblemente elegantes. No sé si es parte de su cultura  o si ya adoptaron completamente el estilo británico, pero todas lucen impecables. Así que los jeans quedaron totalmente descartados.

Por alguna razón muy particular, cuando Dios repartió el gusto por la moda, yo llegué tarde y apenas alcancé una pizca. En este aspecto, mi esposo ha sido una verdadera bendición: es mi modista, mi asesor de imagen y mi porrista oficial. Si alguna vez me ve bien arreglada, sepa que el mérito es de Jon.

Yo seguía bastante tranquila con el asunto… hasta que llegó la mañana del evento. Como buena Cenicienta despistada, ni siquiera había buscado qué ponerme. Pero Dios, tan paciente y misericordioso conmigo, me recordó que por ahí tenía guardado uno de esos vestidos cursi-elegantes entre mis ropas clericales (trajes de predicar).

En menos de cuarenta minutos hice la maratón del ritual femenino: peinarme, disque maquillarme, vestirme y salir corriendo. Cuando regresé esa noche y vi el estado de la casa, sentí que había explotado un zapato o pasado un tsunami.

Finalmente estaba lista. Me sentía como un ajito: bien peinada, bien arreglada, me sentía casi como la princesa de Gales. Hasta que aterrizamos en la realidad…un pequeño detalle se me escapó: ¿Cómo iba a llegar? No teníamos el RAV4, el taxi estaba fuera del presupuesto y el autobús no era opción porque implicaba caminar un buen trayecto.

¿Ya se imaginan cuál fue mi carruaje? La humilde bicicleta de repartidor conducida por Jon. Sí… esas bicicletas que aquí usan para repartir comida.

Allá iba yo, con vestido elegante, tacones y todo el glamour cruzando la ciudad en la humilde bicicletita. Y, para ser sincera, al principio no me importó en lo absoluto. Nos reímos durante todo el recorrido. Además, el vestido tenía una abertura al frente y el casco me quedó perfecto para proteger el peinado. Todo ayuda para bien.

Mientras avanzábamos, pensé en las posesiones materiales que tenemos en Costa Rica. Tal vez allá tenemos mucho más; aquí vivimos con lo básico. Y estaba completamente en paz. La única chispa de pudor apareció cuando llegamos al lugar del evento.

Frente a aquellas enormes puertas de vidrio comenzaron a llegar las damas elegantemente vestidas, descendiendo de sus automóviles, con tacones impecables y sus llamativos sombreros. Por un instante, la vergüenza quiso tocar la puerta de mi corazón.

Pero solo fue un instante.

Con toda la firmeza que Dios ha formado en mi carácter, me bajé dignamente de aquella bicicleta, me despedí de mi amado príncipe y entré con la tranquilidad de quien sabe perfectamente quién es, ahí comprendí la verdadera enseñanza.

El tema nunca fue si mi orgullo había sido golpeado, machacado y apachurrado, eso ni siquiera tuvo espacio ese día, la verdadera pregunta es: ¿Quién, o qué, define tu identidad?

La Palabra de Dios nos entrega una verdad que libera, da valor y otorga significado, por eso inicié este relato con dos de mis versículos favoritos. Ellos son parte de la verdad que me define. Ahora puede entender por qué puedo bajarme con la misma seguridad de una bicicleta o de un automóvil; con tacones o pata descalza, porque no son la belleza, las posesiones materiales ni el estatus social los que determinan quién soy.

Lo más hermoso de ser cristianos es aprender a vernos como Dios nos ve y no como el mundo pretende definirnos, el Salmo 139:14 dice que soy una creación admirable y maravillosa, Efesios 2:10 afirma que soy hechura suya, su obra maestra, y 1 Timoteo 6 nos recuerda que llegamos a este mundo sin nada y que de él tampoco nos llevaremos nada, o sea somos unos pelados al inicio y fin de nuestra existencia. Podría citar muchos más pasajes, porque la Biblia está llena de declaraciones acerca de nuestra identidad. Dios no solo nos creó; también nos dio un nombre, un propósito y una posición. Por eso puedo responder con certeza quién soy en Cristo, cada circunstancia revela lo que realmente hay dentro de nosotros, lo que yo llamaría esencia, igual que una fruta es exprimida para extraer su jugo. Lo que llevamos en el corazón determina cómo reaccionamos, cómo hablamos, cómo pensamos y cómo tratamos a los demás.

Entonces vale la pena preguntarnos: ¿Respondemos desde las heridas? ¿Desde las etiquetas que otros colocaron sobre nuestra vida? ¿O desde la identidad que Dios nos dio? Como diría el finado Cantinflas “Ahí está el detalle.”

Muchos cristianos caminan sin conocer su verdadera identidad, son como un exclusivo bolso Chanel, cuyo valor es incalculable, pero que al salir de la fábrica perdió su etiqueta original, alguien decidió ponerle una etiqueta de Nike, Adidas o cualquier marca patito, otros lo colocaron en la mesa de rebajas porque parecía no tener valor, pero solo su fabricante conoce su autenticidad y el precio real que posee.

Si nunca descubres lo que Dios dice de ti, terminarás aceptando cualquier etiqueta barata que el mundo quiera pegarte. Piensa por un momento, ¿Qué es lo que más peso tiene en tu vida? Eso probablemente está definiendo tu identidad.

Tal vez sea:

Tu apariencia física. Entonces vivirás en un constante sube y baja de autoestima, dependiendo de lo que ves en el espejo o de la opinión de los demás. Algunos hasta necesitan hacer sentir mal a los demás para sentirse bien ellos, examina tus bromas, palabras o acciones hacia los demás.

Tu posición social. Buscarás ser reconocido, lucharás por un lugar y seleccionarás cuidadosamente con quién relacionarte.

Tus posesiones materiales. Nunca será suficiente. Vivirás esperando alcanzar lo que aún no tienes sin disfrutar lo que Dios ya te dio.

Tu intelecto o tus logros. Permitirás que un título —o incluso las palabras negativas que escuchaste durante años— determinen quién eres.

No sé cuál ha sido la etiqueta que has permitido sobre tu vida, yo también viví durante mucho tiempo creyendo etiquetas equivocadas. No soy un producto terminado, aún soy obra en construcción. Pero he aprendido que debemos acercarnos intencionalmente a la Palabra de Dios, no para acumular conocimiento bíblico muerto, sino para permitir que el Espíritu Santo examine nuestro corazón, sane nuestras heridas y arranque cada etiqueta que nos hace vivir lejos del diseño original del Creador.

Permite que la Palabra cobre vida en cada encuentro con Dios.

¡Qué diferente sería nuestro mundo si estuviera lleno de cristianos auténticos, personas que reflejan cada vez más el carácter de su Diseñador!

Ola De Calor

Como bien saben, por la primera Crónica, (si no la has leído puedes hacerlo aquí: ) aquí hace mucho frío (para estos sencillos guanacastecos es así), pero una cosa es cierta, los edificios están muy bien equipados para el frio, son muy gruesa las paredes, usan mucho el ladrillo y están equipadas con calefacción, pero en este mes de junio nos dimos cuenta de que no están equipados para el calor. En este mes ha habido una ola de calor muy fuerte en Europa (una semana, específicamente tres días fueron los mas duros), durante esos tres días se activo primero alerta naranja, y luego alerta roja por el extremo de calor en Londres y en Brighton, y les confesamos que con todo y siendo de Guanacaste y teniendo allá temperaturas muy altas, aquí la vimos feo (a lo buen tico), al punto que tuvimos que correr a un supermercado en busca de esto:

Ese pequeño aparatito nos ayudó a poder dormir por dos noches que fueron increíblemente calurosas, ya que por una noche casi no pudimos por el exagerado calor. 

Al llegar al Super mercado no encontramos abanicos, ya se los habían llevado todos, al menos los que estaban afuera en pasillos, tuvimos que buscar a un empleado para ver si tenian disponibles en bodega. Gracias a Dios tenían este.

Me Llaman Clay

Románticamente solemos decir que Dios es un Dios de detalles, pero muchas veces no nos detenemos a contemplarlos. Él sabe exactamente cómo llamar nuestra atención, y hoy quiero compartir el significado de unas fotografías que, para muchos, podrían parecer insignificantes.

Durante la semana solemos ir al mismo supermercado. En una de esas visitas noté una pequeña planta que brotaba de un muro. Desde la primera vez captó mi atención. Me sorprendía cómo había logrado nacer y desarrollarse en un lugar donde, aparentemente, no existían las condiciones para echar raíces.

Semanas después volví a pasar por el mismo lugar y quedé aún más impresionada: no solo había logrado arraigarse en un terreno que parecía imposible, sino que también había florecido. En ese momento recordé una palabra que el Señor habló a mi corazón durante una temporada de mucha adversidad: “Eres una semilla que crece en terreno árido para dar fruto con propósito.”

Esa palabra fue suficiente para levantarme y seguir adelante. Con el tiempo he comprendido que, muchas veces, incluso los cristianos encuentran difícil levantarse después de una pérdida, un fracaso o una prueba. Y no siempre es por falta de fuerzas; con frecuencia es porque han perdido de vista su propósito o, en el camino, han olvidado quiénes son.

Entonces surgen preguntas fundamentales:

¿Quién soy en Cristo?

¿Cómo me ve Dios?

Si pudiéramos responder esas preguntas a la luz de la Palabra de Dios y creerlas con todo el corazón, muchas cosas en nuestra vida serían diferentes.

Enfrentarme a una nueva cultura, un nuevo idioma y un entorno completamente distinto ha sido como aquella planta creciendo en un muro. Esta experiencia me ha llevado a recordar quién soy en Cristo y a examinar la profundidad de mis raíces. No se trata de alimentar el ego ni de construir una identidad basada en mis logros. No soy yo quien me define. Tampoco lo hacen las personas o las circunstancias. Es Dios, a través de Su Palabra, quien dice quién soy.

Mi madre eligió para mí un nombre con un hermoso significado. Sin embargo, en mi país muchas personas, por cariño, comenzaron a llamarme simplemente Cley. Al llegar al Reino Unido descubrí que “Cley” suena igual que CLAY, la palabra inglesa que significa arcilla. Al principio la idea no me agradó mucho. Pensaba: “¿Cómo voy a querer que me comparen con un montón de barro?” Pero luego el Señor cambió mi perspectiva.

Eso es exactamente lo que soy. Él me encontró como una vasija quebrada. Una y otra vez me ha reducido al polvo para volver a hacerme arcilla, moldearme con Sus manos y pasarme por el fuego. Cada día continúa quitando mis asperezas, transformando mi carácter y dándome forma. Muchas veces ha dolido. Muchas veces me he quejado. Pero sigo estando en las manos del Alfarero. “A pesar de todo, SEÑOR, tú eres nuestro Padre; nosotros somos el barro, y tú el alfarero. Todos somos obra de tu mano.” Isaías 64:8

No soy un producto terminado. Si usted me conoce, probablemente verá con facilidad mi humanidad, mis debilidades y mis luchas, pero si hay algo que anhelo con todas las fuerzas de mi corazón es que, si Dios decide usar mi vida para Sus propósitos, jamás olvide que solo soy una vasija de barro.

Quiero seguir siendo arcilla en Sus manos y dejar de resistirme a la obra de mi Hacedor. Anhelo que uno de los pasajes que mejor describa mi vida sea este: “Ahora tenemos esta luz que brilla en nuestro corazón, pero nosotros mismos somos como frágiles vasijas de barro que contienen este gran tesoro. Esto deja bien claro que nuestro gran poder proviene de Dios, no de nosotros mismos.” 2 Corintios 4:7

Con frecuencia anhelamos únicamente la gloria, el poder y los milagros, pero pocas veces queremos atravesar el proceso que Dios utiliza para formarnos. Por eso le invito a leer ese pasaje desde el versículo 8 en adelante. Descubrirá que las aflicciones, las pruebas y la fragilidad también forman parte del camino de quienes llevan este tesoro.

Por mi parte, solo le pido al Señor la fortaleza para vivir ese proceso tomada de Su mano. Quizá despacio, pero avanzando con fidelidad.

Podría compartir muchas de las palabras que Dios ha hablado a mi vida y tal vez usted se identificaría con algunas de ellas. Sin embargo, mi mayor deseo es animarle a construir su propia identidad en Cristo, dejando que sea el Espíritu Santo quien, a través de la Palabra, le guíe y revele quién es usted delante de Dios.

  • Que soy su hija. Juan 1:12
  • Que soy muy amada. Daniel 10:11
  • Que soy su obra maestra. Efesios 2:10
  • Que soy la niña de sus ojos. Deuteronomio 32:10
  • Que soy su creación admirable y maravillosa. Salmo 139:14

Que Él me ve:

  • Como una nueva persona. 2 Corintios 5:17
  • Como linaje escogido y real sacerdocio. 1 Pedro 2:9
  • Cómo su tesoro especial o propiedad exclusiva. Éxodo 19:5

Hay tanto que el Señor quiere decirnos. Quiere sanar nuestra alma mediante Su Palabra, restaurar nuestra identidad, afirmar nuestro propósito y recordarnos la posición que tenemos como hijos suyos. La pregunta es: ¿qué dice Dios de usted?

No permita que las circunstancias, las heridas o las opiniones de otros respondan esa pregunta. Permita que sea la voz del Padre la que defina su identidad.

De paso le invito a escuchar esta canción ya sea inglés que es muy linda, si la traduce o bien la versión español 

YOU SAY // TU DICES  Lauren Daigle (https://youtu.be/P_kyXzklJHA?si=YK-WkCmMSpzTmo_v)

SU AGENDA

Yo No Sabía Esto

Esto fue algo que nos pasó que en lo personal me conmovió mucho, ¡en serio!, mucho. 

¿Recuerdas la señora de la foto de arriba, la que esta de pie al final de la mesa al lado derecho?, tenemos una historia muy bonita con ella. Sucede que Cley hizo amistad con ella, y acordaron reunirse una vez a la semana para practicar inglés, para poder entrenar el oido también al acento de acá, ella fue muy amable y accedió, así que ese día que se fijó para reunirse son los martes en la tarde, ya hemos tenido algunos encuentros, pero el último fue hermoso. Ella tiene algún tiempo de haber vuelto a los caminos del Señor, y se nota en ella una sensibilidad hermosa al Espíritu Santo.

Cuando estábamos compartiendo con ella, nos hizo una pregunta, fue esta ¿como es que ustedes portan la presencia del Señor, que es lo que hacen, es que se nota?, Cley me tradujo y luego hicimos una pausa por unos segundos mientras nos veíamos ella y yo en silencio, así que le dije (esto lo puso el Señor en mi en ese instante), “vamos a hacer algo, usted nos enseña inglés y nosotros le enseñamos un poco de la Biblia”, ella se emocionó y dijo que si, así que sacamos la Biblia en español que tenemos y una en inglés que compramos hace unas semanas aquí, y la llevé a estos pasajes que el Señor me guió:

  • También los identificaron como hombres que habían estado con Jesús”. (Hechos 4.13b, NTV) 
  • Dios lo hará porque él es fiel para hacer lo que dice y los ha invitado a que tengan comunión con su Hijo, Jesucristo nuestro Señor”. (1 Cor. 1.9, NTV) 
  • Mi corazón te ha oído decir: «Ven y conversa conmigo». Y mi corazón responde: «Aquí vengo, SEÑOR»”. (Sal. 27.8, NTV)

Con estos tres versículos ella se quedo meditando por unos segundos y dijo: “Yo no sabía esto”, y luego le dijimos que el Señor desea tener compañerismo con nosotros, que ese compañerismo o comunión es diario y es para todos, que es a solas y es vital, que a medida que lo hacemos día a día, íbamos teniendo una amistad cada vez mas intima y fuerte con el Señor Jesucristo y nos íbamos pareciendo poco a poco mas a Él y Él se iba manifestado mas y mas por medio de nosotros, y que así como nosotros sacabamos ese tiempo diario para estar a solas con Él, luego Él estaba con nosotros en el día a día. Luego le dijimos que en ese tiempo a solas le adorábamos, y leíamos Su palabra. 

Ella luego preguntó, ¿y como es adorarle?, entonces la llevamos a este Salmo: “Te amo, SEÑOR; tú eres mi fuerza.” (Salmo 18.1, NTV), le dijimos que en ese tiempo a solas, le decimos cosas hermosas, exaltamos Su grandeza, Su poder, así como lo hacía el Salmista. Lo hacemos con canciones que nos acompañen para hacer esto. Seguido de esto, le dijimos, ahora vamos a practicar esto, y le pusimos una canción (en inglés) de adoración, y le dijimos escuche esta canción, y le pusimos la letra, y ella se quedó atenta viendo y escuchando, hasta que finalizó, luego le dijimos, ahora vamos a hacerlo juntos, vamos a cantarle al Señor, y fue hermoso, en ese tiempito el Espíritu Santo se manifestó, ella cantaba en lenguas y yo me quebrante de verla a ella, cuando terminamos de cantar le dijimos, esto que hicimos aquí usted lo puede hacer diariamente en casa y así tener comunión con el Señor. Luego ella quebrantada nos dijo: “Yo no sabia esto, y creía que solo sucedía en medio de una reunión grande donde Él descendía sobre uno y ya, no sabia que se podía hacer uno solo”, pero lo que me quebró mas fue esto que dijo: “Si vamos a tener un avivamiento aquí, ¿como vamos a hacerlo si no sabemos esto?

Esto me llegó hasta lo profundo del corazón, y me dolió mucho, algo que para nosotros es común, no todos lo saben, y nos reta a proclamar estas “sencillas” verdades a este pueblo. Le oramos al Señor que nos de oportunidades para hacerlo, a uno, a 100, y a miles en el nombre de Jesucristo.

EXTRAS

Dios Guardándonos

La bici que hemos tenido acá, ha sido una bendición para nosotros, ya que nos ha movilizado por todas partes. Por acá hay varias cuestas, no son todas tan elevadas pero tienen cierta elevación, y como la bici es pesada y siempre andamos los dos, es un esfuerzo grande para los frenos. Así que un día que veníamos de regreso para la casa, la bici sonaba raro al frenar, al punto de que llegando a la casa se trabó, cuando la revisé noté esto que puedes ver abajo en la foto. De seis tornillos que sostienen ese disco, ¡no se como! pero se habían caído 5 y el sexto estaba flojo. El Señor nos guardó misericordiosamente. 

Sirviendo Al Vecino

Esta fue una bonita oportunidad que tuve para acercarme mas al vecino inglés (dueño del Airbnb)

Un Abrigo

Esto fue algo muy hermoso que nos pasó (de esos detalles del Señor), sucede que (cuando no hay ola de calor, jaja) este lugar es muy frio, sobre todo cuando hace viento y en las noches. Yo me traje un abrigo sencillo, y Cley también traía uno sencillo, y la veíamos feo en ocasiones, sin embargo no queríamos comprar uno ya que pensábamos: “es solo por un tiempo y luego nos vamos”, y así pasaba y pasaba el tiempo, pero el Señor hizo algo hermoso, una de las personas que hemos conocido aquí (una mujer amiga), un día le dijo a Cley que tenía algo para darnos, y nos dio dos abrigos hermosos para Cley, y este sobre de la foto de abajo y nos dijo: “para que Jon se compre un abrigo”. Es impresionante como el Señor tiene cuidado de todos estos detalles. Esto deseamos testificarlo ya que nos conmovió mucho. Estos textos son tan reales: “»¿Y por qué preocuparse por la ropa? Miren cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni cosen su ropa;” (Mat 6:28, NTV) y este otro “Y, si Dios cuida de manera tan maravillosa a las flores silvestres que hoy están y mañana se echan al fuego, tengan por seguro que cuidará de ustedes. ¿Por qué tienen tan poca fe?” (Mat 6:30, NTV)

Mi bella Costa Rica

Nos encontramos por aquí un banano con esta hermosa etiqueta (nos hizo pensar en Tiquicia)

Visitando Iglesias Ingleses en Brighton

Iglesia City Coast

Iglesia RCCG

Iglesia Door Hope

-MUCHAS GRACIAS-

NOS VEMOS EN LA CUARTA ENTREGA DE NUESTRAS CRÓNICAS SI EL SEÑOR JESUCRISTO ASÍ LO PERMITE. NO DEJEN DE ORAR POR NOSOTROS, SUS ORACIONES SON PRECIOSAS Y VALIOSAS PARA NOSOTROS.