Firme, en Medio De la Oposición
Firme, en Medio De la Oposición
«Ninguno de ellos podía hacer frente a la sabiduría y al Espíritu con que Esteban hablaba.»
Hechos 6.10, NTV.
Vivimos en una época donde muchas veces se piensa que la verdad se impone por quien habla más fuerte o por quien tiene los mejores argumentos. Sin embargo, la lectura de hoy nos muestra algo diferente. Esteban no era conocido por buscar protagonismo. Era un hombre lleno de fe, del Espíritu Santo y dedicado a servir (Hechos 6:5). Pero esa vida rendida a Dios hizo que, cuando llegó el momento de defender el evangelio, el Señor mismo le diera la sabiduría necesaria.
El versículo clave lo menciona: Hechos 6:10 NTV «Ninguno de ellos podía hacer frente a la sabiduría y al Espíritu con que Esteban hablaba.» La fuerza de Esteban no estaba en su capacidad intelectual, sino en que el Espíritu Santo hablaba por medio de él. Sus opositores podían rechazar el mensaje, pero no podían refutar la verdad que Dios estaba proclamando a través de él.
Esto también nos lleva a la promesa que Jesús había hecho a sus discípulos: «Porque yo les daré las palabras y la sabiduría que ninguno de sus adversarios podrá responder ni refutar.» Lucas 21:15 NTV ¡Qué descanso produce saber esto! Definitivamente se evidencia el respaldo de Dios. Él no nos llama a depender únicamente de nuestras capacidades intelectuales o habilidades humanas, sino de su presencia. Cuando permanecemos cerca de Él, nos da discernimiento para hablar, firmeza para permanecer y gracia para responder aun en medio de la oposición.
Quizá hoy enfrentas conversaciones difíciles -ya sea en el trabajo, la familia, con alguna amistad-, decisiones importantes o situaciones donde no sabes qué decir o cómo actuar. La respuesta no siempre será hablar más; muchas veces será permanecer más cerca de Dios. Porque la sabiduría que viene del Señor es imposible de vencer!
Oración:
Po Nadia M.
Señor, gracias porque a través de tu palabra me enseñas a que no tengo que depender únicamente de mis fuerzas o de mi capacidad para enfrentar los desafíos que se presentan. Te pido que me llenes de tu Espíritu y me des la sabiduría que proviene de Ti para hablar, decidir y vivir de una manera que te honre. Que mi confianza no esté en mis argumentos, sino en tu presencia obrando en mí. En el nombre de Jesús. Amén.