Dios Nos Llama Al Arrepentimiento

Puedes escuchar el episodio de hoy aquí:

Este capítulo nos trae una reflexión que cada día de nuestros días debemos hacer, Dios nos está llamando al arrepentimiento, muchas veces pensamos que estamos bien y hacemos la plancha, pensamos que las cosas que les pasan a otros es porque “algo habrán hecho, algún pecado habían cometido” como que para que nos pase algo la condición es pecar deliberadamente, o no. Pero Jesús nos llama a ver que si pensamos así esta mal, porque nosotros también debemos arrepentirnos para no perecer, y esta no es una condena, sino un mensaje de amor para que no caigamos en el pensamiento de que no necesitamos hacer ninguna corrección a nuestro diario andar, siempre tenemos algún rumbo por corregir. Señor quiero vivir como tu quieres.

Ahora ¿qué es el arrepentimiento? Arrepentimiento no es un acto emocional de congoja y contrición, no es sentirnos mal por lo que hicimos, no es pedir perdón y después seguir con lo mismo, no es tener culpa por un rato, es más bien una transformación, un cambio de actitud, un cambio de dirección, un cambio de mente, comienza con reconocer lo que estoy haciendo mal, sentir la convicción de que tengo que cambiar por el Espíritu Santo, tengo que accionar tomar la decisión y hacerlo, es en ese momento que decido el cambio de dirección, dejar de caminar hacia el pecado y comenzar a caminar hacia Dios. 

Muchas veces nos habrá pasado, ir por una ruta en el auto y darnos cuenta que nos equivocamos el camino y damos la vuelta en sentido contrario, eso es arrepentimiento. El Señor cuando dice, “Si no os arrepentís” no nos está diciendo “Si no se sienten culpables”, más bien nos está diciendo “Si no cambian su vida y vuelven a Dios” Arrepentirnos no es sentirnos mal, es decidir vivir diferentes. 

Tenemos que aprender que aunque nos sintamos bien, aunque en nuestra normalidad no haya “nada de qué arrepentirnos”, siempre es saludable orar al Señor y pedirle que examine nuestros corazones y nos libre de las ocasiones de caer, no olvidemos que del corazón salen los homicidios las avaricias, las contiendas, las vanaglorias, como dijo el Señor y ya lo hemos reflexionado en otro devocional, lo que sale del corazón es lo que contamina.

No dejemos de reflexionar también en este pasaje de Proverbios 28:13: “El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia«. Este es un proceso, que nos garantiza nuestro bienestar espiritual, estar con el corazón abierto a la corrección, a la acción del Espíritu Santo, esta es la manera también que vamos a ser más efectivos en el desarrollo de la tarea que el Señor tiene preparada para nosotros. Que podamos ser efectivos al 100 %.

Oración:
Amado Dios venimos ante ti a presentarnos con nuestros corazones para que tú obres en ellos con poder y libertad, que todo lo que tengas que cambiar en nosotros puedas hacerlo y que así podamos dar fruto a ciento por uno y que ese fruto permanezca. Enséñanos Señor a que aunque haga mucho tiempo que estemos en tu casa, que podamos sentir en nuestros corazones como si fuera el primer día, que ese primer amor nunca lo dejemos de lado, a ti sean la gloria y el honor.
Amen.

Por Ps. Oscar A.