Tomar la Cruz Cada Día

Puedes escuchar el episodio de hoy aquí:

En la actualidad, el mundo ha impregnado la comunidad eclesiástica. Ya Pablo había advertido acerca de este comportamiento en los últimos tiempos. La cizaña ha crecido y consigo ha traído discursos cargados de empoderamiento secular. Es impresionante uno de los requisitos que dejó nuestro Salvador para poder ser su seguidor: “Tomar la cruz cada día”. Para esto se necesita la gracia del Espíritu Santo; necesitamos un acompañamiento constante. Necesitamos su sabiduría para renunciar al orgullo, la ira, la gritería, la murmuración, la deslealtad, la lujuria, entre otros.

La carne solo quiere su propio deleite; únicamente el Espíritu Santo puede vencer la oscuridad que está al acecho.

El comentarista W. Barclay mencionó: «Lo corriente es tratarnos cada uno a nosotros mismos como si fuéramos con mucho lo más importante del mundo. Si vamos a ser seguidores de Cristo tenemos que decirle que No a nuestro yo; más todavía: tenemos que olvidarnos de que existe

Al respecto del viejo hombre, el reformador Martin Lutero destacó: «Pensé que el viejo hombre había muerto en las aguas del bautismo. Pero descubrí que el infeliz sabía nadar y ahora tengo que matarlo todos los días«.

Oración:
Amado Padre, gracias por tu maravillosa salvación. Conocer a Jesus es lo más maravilloso que podemos experimentar. Hay muchas características del viejo hombre que constantemente quieren salir, pero yo te quiero agradar. Ayúdame, amado Espíritu Santo; ayúdame a morir a mis pasiones, ayúdame a vencer los deseos de la carne, dame las fuerzas necesarias para demostrar con mi manera de vivir que te amo.

Por Greivin P.