Un Regalo Especial
Un Regalo Especial
Pedro contestó: Cada uno de ustedes debe arrepentirse de sus pecados y volver a Dios, y ser bautizados en el nombre de Jesucristo para el perdón de sus pecados. Entonces recibirán el regalo del Espíritu Santo.
Hechos 2.38, NTV.
El Espíritu Santo es el regalo especial que Dios envió para habitar en nosotros. Aun sin merecerlo, al Padre le agradó darnos este regalo tan precioso para no dejarnos solos. Él nos ama tanto que nos ha dado su Espíritu. Aunque no lo veamos, Él existe y es real.
El Espíritu Santo es una promesa que Jesús hizo. Él dijo que enviaría a alguien para ser nuestro Consolador. Esta promesa la encontramos en Juan 14:18: “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre.”
Para recibir este hermoso regalo, la Biblia nos enseña algunos pasos:
- Arrepentirse de los pecados.
- Volver a Dios.
- Ser bautizados en el nombre de Jesucristo.
- Tener fe y creer en el Espíritu Santo.
Si usted ha cumplido con estos requisitos, puede tener la certeza de que esta maravillosa persona vive en usted. El mundo no puede recibir al Espíritu Santo porque no le conoce. Además, Él no puede convivir con el pecado, porque es Santo y puro.
Debemos vivir con la convicción de que no estamos solos. El Espíritu Santo habita en nosotros: nos escucha, nos ama, nos guía, nos consuela y nos ayuda en todo momento. Si usted es cristiano pero aún no ha desarrollado una relación personal con Él, le animo a comenzar hoy.
El Espíritu Santo desea tener una amistad cercana con usted. Es nuestra responsabilidad apartar tiempos de intimidad: hablar con Él, expresarle nuestros sentimientos y anhelar conocerlo más. Dese la oportunidad de vivir una hermosa amistad con el amado Espíritu Santo.
Oración:
Por María J.
Amado Espíritu Santo, quiero comenzar una amistad profunda contigo. Ayúdame y enséñame a apartar tiempos de intimidad para conocerte más. Perdóname porque muchas veces me distraigo y pierdo esos momentos donde puedo disfrutar de tu dulce presencia.
Quita toda duda de mi corazón. Sé que eres real y que vives en mí, pero necesito que me enseñes.