Dios da Victoria en las Pruebas
Dios da Victoria en las Pruebas
“ Pero el sobrino de Pablo —el hijo de su hermana— se enteró del plan y fue a la fortaleza y se lo contó a Pablo”
Hechos 23.16, NTV.
Las pruebas no son señales de que Dios nos ha abandonado, al contrario, muchas veces son el escenario donde Él manifiesta su poder, dirección y cuidado. En este pasaje, más de cuarenta hombres conspiraron para matar a Pablo, pero el Señor ya tenía preparado un plan para preservarlo y llevarlo al cumplimiento de Su propósito.
1. En medio de la prueba Dios nos da la estrategia
Dios utilizó al sobrino de Pablo para descubrir el complot y advertir a las autoridades. Nada ocurrió por casualidad. Mientras los enemigos planeaban el mal, Dios estaba obrando silenciosamente para proteger a Su siervo. Cuando atravesamos momentos difíciles, es fácil enfocarnos en el problema; sin embargo debemos buscar la dirección de Dios, porque Él siempre tiene una estrategia perfecta, lo que para nosotros parece un callejón sin salida, para Dios es una oportunidad para mostrar Su sabiduría y soberanía.
2. No importan el número de los adversarios ni las circunstancias, Dios nos saca en victoria
Más de cuarenta hombres juraron no comer ni beber hasta acabar con la vida de Pablo. Humanamente, las probabilidades estaban en su contra; sin embargo, ningún plan humano puede frustrar los propósitos de Dios. Cuando Dios tiene un propósito para nuestra vida, no existe oposición lo suficientemente grande para detenerlo, las circunstancias pueden parecer difíciles y los adversarios numerosos, pero la victoria no depende de nuestras fuerzas, sino del poder de Dios que pelea por nosotros.
3. Descansa en el Señor, porque la victoria es de Dios y de sus hijos
Pablo no tuvo que defenderse solo. Dios movió autoridades, soldados y recursos para protegerlo, el Señor ya había declarado que Pablo llegaría a Roma, y esa promesa era más fuerte que cualquier amenaza. Del mismo modo, nosotros podemos descansar en las promesas de Dios, y así la ansiedad disminuye cuando recordamos que nuestra vida está en sus manos, Dios sigue teniendo el control de cada detalle y cumplirá Su voluntad en nuestras vidas.
Oración:
Por Marianela A.
Padre celestial, gracias porque en medio de las pruebas tú nunca me abandonas, gracias porque eres mi protector, mi guía y mi libertador, ayúdame a confiar en tus estrategias cuando no comprenda lo que está sucediendo, fortalece mi fe para no temer a las circunstancias ni a la oposición, sabiendo que tú peleas mis batallas. Hoy decido descansar en tus promesas y creer que la victoria viene de ti, cumple tu propósito en mi vida y dame la paz de saber que estoy seguro en tus manos. En el nombre de Jesús, amén y amén.

