Expuestos a Falsas Acusaciones 

Continuamos observando los viajes misioneros de Pablo y las persecuciones que enfrentó por causa de Cristo. En esta ocasión, el apóstol tuvo que afrontar graves acusaciones levantadas por los judíos. Eran acusaciones falsas, mentiras que pronunciaban contra él sin contar con pruebas. Sin embargo, Pablo no dejó de predicar el evangelio ni permitió que la oposición lo intimidara. 

Podemos imaginar que hubo momentos de cansancio y desánimo, pero el Señor siempre estuvo a su lado, fortaleciéndolo y animándolo para continuar con la misión que le había encomendado. Esto lo vemos en Hechos 23:11: «A la noche siguiente se le presentó el Señor y le dijo: Ten ánimo, Pablo, pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma.» 

Como podemos ver, la oposición al evangelio siempre ha existido. Cuando damos testimonio de Jesús y proclamamos Su verdad, muchas veces encontramos resistencia. Algunas personas rechazan el mensaje y otras incluso pueden levantar falsas acusaciones contra quienes sirven al Señor. 

Por eso, no debemos sorprendernos cuando enfrentemos críticas, rechazo o acusaciones injustas por causa de Cristo. Al contrario, debemos permanecer firmes en nuestra fe. Aunque haya resistencia, oposición o falsos señalamientos, no podemos permitir que las tinieblas nos silencien, nos intimiden o nos hagan retroceder. Estamos llamados a ser valientes y perseverantes, continuando con fidelidad nuestra tarea de testificar de Jesús. 

Que nuestro amor por Cristo y por las almas sea siempre más fuerte que cualquier dificultad que se presente en el camino

Oración:
Amado Jesús, estoy dispuesto a llevar tu Palabra aun en medio de falsas acusaciones. Estoy dispuesto a dar testimonio de ti aunque haya oposición, y a permanecer fiel en cualquier circunstancia. Fortaléceme, Señor, para no desanimarme ni retroceder. Aquí estoy para servirte hasta el fin de mis días. Amén y amén.

Por María J.