Permanecer En Cristo
Permanecer En Cristo
“Jesús dijo: Yo soy la vid, vosotros los pámpanos, el que permanece en mí, y Yo en él, éste lleva mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer.”
Juan 15.5, RVR1960.
Leyendo en la enciclopedia sobre la vid, encontré que hay muchas cosas a las que Jesús hace referencia, entre las que me llamaron mas la atención están cuando hace referencia a los sarmientos, que es la rama verde que da el fruto, el racimo, no es como una rama común de otro árbol que es rígida y dura, mas bien es blanda flexible y carece de reservas de nutrientes propias, si se corta del tronco principal, se seca y se muere en cuestión de horas.
La vid es una planta extremadamente vigorosa, si se la deja crecer sola gasta toda su energía en desarrollar hojas y ramas largas, pero produce uvas pequeñas y agrias, pero si se la poda drásticamente cada año se obtiene un buen fruto. Y el productor tiene una tarea que es fundamental para que esa planta no se convierta en un caos de enredos infértiles, la vid exige una intervención diaria de un especialista que la guíe la pode la limpie y la proteja de las plagas. Este es el trabajo del Padre en nuestras vidas, principalmente debemos tener una dependencia permanente con el Señor, quien nos nutre, y para que podamos hacer y llevar fruto mientras dependemos de Él.
Él nos poda y nos limpia, aunque a nosotros nos duela, para que podamos llevar mucho fruto y ese fruto permanezca, esa poda nos hace crecer con vigor. El Padre es un especialista en estas tareas, pero requiere de nuestra voluntad comprometida para que Él pueda hacer el mejor trabajo en nosotros.
Esta conexión con el Señor nos da la seguridad que vamos a recibir el nutriente espiritual que necesitamos para poder hacer nuestra tarea de llevar fruto, estar desconectados del Señor hará que lleguemos en poco tiempo a la muerte espiritual y por consiguiente no llevaremos fruto alguno, el proceso de la poda representa en nosotros el trato de Dios en nuestra vida en todo orden, a través de pruebas, disciplina y del desapego de cosas que ocupan espacios en nuestra vida pero que no generan ningún valor real para nuestra vida espiritual.
La vid es un árbol que no se cuida solo, si crece en la vida silvestre como otros árboles, la vid no es capaz de darnos buenos frutos, por eso es necesario para nosotros estar en cuidado constante de parte de Dios.
Oración:
Por Ps Oscar.
¡Señor Gracias! Gracias por tu palabra Señor, que nos hace ver la plena necesidad de estar conectados a ti, gracias porque sabemos que sin ti nada podemos hacer, y esto también hace que dispongamos nuestros corazones para que tu intervengas en nuestras vidas y nos limpies, nos podes, permites que dejemos de lado las cosas que no edifican nuestras vidas y tampoco traen fruto para tu reino, y te agradecemos también porque tenemos la certeza que llevaremos fruto y que ese fruto permanezca para tu gloria y tu honra. Recibe Señor nuestro amor y gratitud, porque tú eres el único merecedor de nuestra honra. Amén.