Perseverar en la Oración

Muchas veces decimos que la perseverancia en la oración aumenta nuestra fe, pero si aplicamos la definición del nuevo testamento donde el Apóstol Pablo en Romanos 10:17 nos dice que La fe viene por el oír y el oír por la palabra de Dios. La verdad de Dios es la que edifica nuestras vidas, la que nos da la gracia y la sabiduría para poder seguir adelante. Y en este pasaje de Lucas 18:1 nos dice: “También se refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre y no desmayar.

Aquí Jesus nos dice que no desmayemos, que no nos rindamos ante la no respuesta, el Señor siempre nos contesta por sí o por no, la oración no es algo ocasional, es una práctica constante para los hijos de Dios, no solo debemos orar, si no, no rendirnos cuando parece que Dios no nos responde. 

La parábola a la que se refiere el versículo 1 es la de la viuda y el juez injusto. Aquí podemos ver que la mujer logra la justicia por su insistencia, ante un juez que es injusto, ¿cuanto más Dios, que es justo y amoroso, responderá a sus hijos?

Muchas veces dejamos de orar porque, nos cansamos, porque no vemos resultados inmediatos, porque dudamos, y Jesús nos enseña que el problema no es la falta de respuesta sino la falta de perseverancia. Orar siempre no significa estar todo el día de rodillas, sino vivir en una actitud constante de dependencia de Dios. 

Te animo que no abandones esa oración que venís haciendo hace tiempo, aunque no veas cambios el Señor está obrando, convierte la oración en parte de tu rutina diaria, y recordemos que la fe se fortalece en la perseverancia. No debemos olvidar que Jesús oraba y oraba mucho, y en el momento más crucial de su vida, en el Getsemaní, Él le dice al Padre que quisiera que pase de Él esta copa pero que no se haga la voluntad de Jesús sino la voluntad del Padre.

Oración:
Amado Dios ayúdanos a discernir los tiempos, ayudamos a no rendirnos Danos Señor un corazón perseverante para buscarte siempre, aun cuando no entienda tus tiempos, enséñame a confiar en vos y a depender de voz cada día mas y mas. Amén
“No dejes de orar por lo que Dios te prometió, aunque todavía no lo veas”

Por Ps. Oscar A.