Gozo En El Cielo

Puedes escuchar el episodio de hoy aquí:

Este pasaje bíblico enfatiza de manera clara y profunda el valor del arrepentimiento. Cuando una persona se arrepiente de corazón y entrega su vida a Cristo, hay fiesta en los cielos y comienza un proceso de transformación en su ser interior. Este arrepentimiento genuino produce vida, restauración y reconciliación con Dios. Sin embargo, para que las personas puedan arrepentirse, primero deben escuchar el evangelio de Jesucristo. El Señor nos dio la gran tarea de llevar Su Palabra a quienes aún no le conocen. Lamentablemente, muchas veces nos enfocamos únicamente en nuestra propia salvación y olvidamos que hay multitudes que todavía necesitan escuchar el mensaje de esperanza y salvación. Aun así, Dios sigue levantando siervos fieles que salen en busca de aquellos que están hambrientos y sedientos de Dios, llevando el mensaje del plan de salvación con amor y obediencia.

El poder del testimonio: La Biblia nos enseña que ganar almas no requiere elocuencia, sino un corazón dispuesto. Jesús le dijo al endemoniado gadareno luego de ser liberado, que regresara a su casa y contara las maravillas que Dios había hecho en él. De la misma manera, la mujer samaritana fue a su pueblo y dio testimonio de su encuentro con Jesús, y la Palabra de Dios nos dice que muchos samaritanos creyeron en Él por el testimonio de esa mujer. Esto nos muestra que todos podemos evangelizar, no hay excusas, porque compartir lo que Cristo ha hecho en nuestra vida también es predicar el evangelio.

Llamados a guiar al arrepentimiento: Si deseamos alegrar el corazón de Dios y que haya gozo en los cielos, debemos hacer la voluntad de nuestro Padre Celestial: guiar a las personas al arrepentimiento, tal como lo hizo Juan el Bautista.

Hoy existen muchos como el eunuco etíope descrito en Hechos 8:26–40, personas que leen, buscan y desean entender, pero necesitan que alguien les explique las Escrituras. Felipe fue sensible a la dirección del Espíritu Santo y Dios lo usó para traer salvación a esa vida. En nuestros tiempos, ¿cuántos “eunucos” hay a nuestro alrededor? Personas que necesitan una palabra de aliento, esperanza, amor, consuelo y salvación. Nosotros hemos sido llamados a ser esos instrumentos en las manos de Dios.

Nuestra responsabilidad: Somos responsables de llevar el evangelio a los que no conocen al Señor Jesús, para que vengan al arrepentimiento y experimenten el gozo de la salvación. Esa es nuestra misión como Iglesia y como hijos de Dios.

Oración:
Padre Celestial, quiero llevar un mensaje de esperanza a todo aquel que necesite de Ti. Dame valentía, pasión y amor por las almas. Aquí estoy para que me uses como instrumento en Tus manos y poder alcanzar a quienes necesitan escuchar Tu Palabra. Permíteme ser un vaso útil para tu gloria. Guíame por medio de tu Espíritu Santo para llevar el mensaje de salvación y conducir al arrepentimiento a los hambrientos y sedientos de Ti. En el nombre de Jesús, amén y amén.

Por María J.