Sé Instrumento de Ánimo
Sé Instrumento de Ánimo
«Cuando empezó a amanecer, Pablo animó a todos a que comieran. «Ustedes han estado tan preocupados que no han comido nada en dos semanas», les dijo.»
Hechos 27.33, NTV.
La tormenta que enfrentaba Pablo era real, el barco estaba siendo sacudido por 14 días continuos de tempestad, la tripulación tenía miedo y todos pensaban que morirían; sin embargo, en medio de aquella crisis, Pablo no se enfocó únicamente en su propia situación, sino que se convirtió en una fuente de esperanza para los demás, su confianza en Dios le permitió fortalecer a quienes estaban perdiendo las fuerzas.
1. En medio de la prueba podemos animar a otros cuando confiamos en las promesas de Dios
Pablo podía hablar palabras de ánimo porque primero había creído lo que Dios le había dicho, quien confía en las promesas del Señor encuentra paz en medio de la tormenta y puede transmitir esa misma esperanza a quienes le rodean. Muchas veces nuestro testimonio en los momentos difíciles impacta más que nuestras palabras en los tiempos de abundancia.
2. Todo se vuelve más fácil de llevar cuando sabemos que hay un propósito de Dios en medio de todo
Aunque Pablo estaba atravesando una situación difícil, entendía que Dios tenía un plan mayor para su vida, esta certeza le ayudó a permanecer firme y a no dejarse dominar por el temor. Cuando recordamos que Dios sigue obrando aun en las circunstancias más adversas, podemos enfrentar las pruebas con fe y esperanza, sabiendo que nada escapa de sus manos.
3. Cuando caminas en la asignación de Dios, él provee salvación a los que te rodean
Dios había prometido a Pablo que todos los que viajaban con él sobrevivirían, la obediencia y fidelidad de Pablo se convirtieron en bendición para muchos otros; de igual manera, cuando caminamos en el propósito de Dios, nuestra vida puede ser un instrumento para llevar consuelo, dirección y salvación a quienes nos rodean, lo que Dios hace en nosotros muchas veces alcanza también a nuestra familia, amigos y comunidad.
Oración:
Por Marianela A.
Padre celestial, gracias porque aun en medio de las tormentas tú permaneces fiel a tus promesas, ayúdame a confiar en ti cuando las circunstancias parezcan difíciles y a convertirme en una fuente de ánimo para quienes están pasando por pruebas.
Permíteme recordar que todo tiene un propósito en tus manos y que mi vida puede ser de bendición para otros. Úsame para transmitir esperanza, fe y amor a quienes me rodean, en el nombre de Jesús, amén.


