LA FE QUE SANA

LA FE QUE SANA

Escucha este Pan Diario aquí:

«Jesús recorrió todas las ciudades y aldeas de esa región, enseñando en las sinagogas y anunciando la Buena Noticia acerca del reino; y sanaba toda clase de enfermedades y dolencias.»

Mateo 9:35 NTV

Les quiero hablar un poco de un testimonio de sanidad que ocurrió en mi familia.
El pasado 26 de julio de este mismo año, al ser las 8:00 p.m., recibí una noticia que por un par de segundos me quitó el aliento, sentía como si el tiempo se hubiese detenido… no sabía si llorar, gritar o salir corriendo; mi hermana me daba la terrible noticia de que mi padre había sido atropellado por un autobús y que a raíz del impacto le tenían que amputar la pierna derecha. A partir de ese momento empezó un proceso muy difícil en mi familia.

Lo primero que hicimos fue darle infinitas gracias a Dios porque nuestro padre estaba con vida y eso nos daba las fuerzas para seguir confiando y creyendo que Dios tenía todo bajo control.

A mi padre se le infectó la herida de la imputación porque él es diabético y hubo que hacerle lavados quirúrgicos. Los médicos nos decían que tenían que cortar más hueso porque la infección se estaba expandiendo; en ese instante toda mi familia y amistades cercanas entramos en clamor y súplica a Dios.

Pedimos al Señor que el mismo poder que levantó a Cristo de los muertos también hiciera la obra en la pierna de mi papá y que rechazábamos todo diagnóstico médico negativo.

Pasaron algunos días y para la gloria y honra de Dios a mi papá no le tuvieron que hacer más lavados quirúrgicos y hasta le dieron de alta para que regresara a casa.

Hoy mi padre bendito Dios está completamente sano y a pocos días de poder empezar a usar su prótesis.
Le doy toda la gloria a Dios por el milagro que hizo en mi papá.

Y le digo a usted, querido lector, si en este momento usted o algún familiar suyo está pasando por algún proceso de enfermedad o ha recibido un diagnóstico médico negativo, te aconsejo por favor que vaya a Jesucristo en busca de un milagro de fe. Ten presente que Él nunca te va a rechazar o te va a ignorar, Él siempre va a estar para ahí para ti.

-Por Kathia Ordoñez-