De las Tinieblas a La Luz
De las Tinieblas a La Luz
«Te envío para que les abras los ojos, a fin de que pasen de las tinieblas a la luz y del poder de Satanás a Dios. Entonces recibirán el perdón de sus pecados y se les dará una herencia entre el pueblo de Dios, el cual ha sido apartado por la fe en mí.»
Hechos 26.18, NTV.
Hay encuentros con Dios que no solamente cambian lo que pensamos; cambian completamente la dirección de nuestra vida. Eso ocurrió con Pablo. Antes de conocer a Cristo, Pablo estaba convencido de que estaba haciendo lo correcto. Era religioso, conocía las Escrituras y tenía un profundo celo por sus creencias. Sin embargo, estaba persiguiendo precisamente a Aquel a quien decía servir.
Por eso, cuando Jesús se encuentra con él, no solamente le muestra su error. También le revela un nuevo propósito. Jesús le dice: «Te envío para que les abras los ojos, a fin de que pasen de las tinieblas a la luz y del poder de Satanás a Dios.» Hechos 26:18 (NTV)
Me parece importante destacar que Jesús no le dice a Pablo simplemente: «Te perdono». Le dice: «Te envío«. Pablo había sido alcanzado por la luz, pero ahora debía ayudar a otros a encontrar esa misma luz. Y esto nos enseña algo acerca del trato de Dios con nuestra propia vida. Cristo no solamente nos rescata de las tinieblas; también nos convierte en instrumentos para que otros puedan conocerlo.
Efesios 5:8 NTV dice: “8 Pues antes ustedes estaban llenos de oscuridad, pero ahora tienen la luz que proviene del Señor. Por lo tanto, ¡vivan como gente de luz!” No se trata únicamente de haber tenido un pasado diferente. Se trata de que nuestra vida presente refleje que ahora pertenecemos a Cristo. Y es preciso que te preguntes: ¿Se nota en mi vida que he pasado de las tinieblas a la luz? Porque conocer a Cristo produce una nueva dirección!
Pablo no siguió siendo el mismo hombre después de encontrarse con Jesús. El perseguidor se convirtió en predicador. Aquel que intentaba apagar el mensaje de Cristo terminó dedicando su vida a anunciarlo. Este es el llamado que Dios quiere recordarnos hoy: no esconder la luz que hemos recibido. Jesús no nos llamó solamente a disfrutar de su salvación. Nos llamó a vivir de tal manera que otros puedan encontrar en nosotros un reflejo de Él.
Tal vez alguien a tu alrededor necesita escuchar una palabra de esperanza, necesita ver que sí es posible comenzar de nuevo, o necesita conocer que existe perdón. Y Dios puede utilizar tu vida para llevar esa luz. No porque tengas todas las respuestas, sino porque conoces a Aquel que es la respuesta.
No olvidemos que una luz que permanece escondida no cumple su propósito. Jesucristo nos alcanzó para que también podamos llevar su luz a otros.
Oración:
Por Nadia M.
Señor Jesús, gracias porque me has llamado de las tinieblas a tu luz admirable. Gracias porque en Ti encuentro perdón, una nueva identidad y una nueva dirección. Ayúdame a vivir reflejando tu luz. Que mi vida pueda ser utilizada para que otros también conozcan tu amor. En el nombre de Jesús. Amén.

