Dios Sostiene a Sus Siervos

Cuando el apóstol Pablo llegó a Jerusalén, la iglesia local le recibe con mucha alegría. Sin embargo los judíos habían distorsionado lo que Pablo estaba realmente enseñando y haciendo. Pero acá vemos algo interesante, acerca de lo cual algunos buenos expositores bíblicos ofrecen diferentes explicaciones. Estaba Pablo dentro o fuera de la voluntad de Dios cuando fue a Jerusalén y cumplió un voto o promesa que evidentemente implicaba la presentación de una ofrenda. 

Los creyentes de Jerusalén contaron a Pablo que miles de judíos habían creído en Cristo, pero no habían abandonado la ley de Moisés. Sin embargo no podían insistir en que los no judíos debían sujetarse a la ley. Por otra parte, los gentiles no podían insistir en que los judíos renunciasen a las costumbres o prácticas de la ley, siempre y cuando no confiaran en ellas para obtener la salvación. Aquellos que insistían en que la gracia de Dios no obligaba a los no judíos a cumplir la ley de Moisés, parecían olvidar que la misma gracia de Dios permitía a los judíos continuar cumpliendo con sus preceptos, si ellos sentían que ésa era la voluntad de Dios.

Pablo también escribió que si una persona se crió de acuerdo con ciertas costumbres, la gracia de Dios le permite seguir practicando esas costumbres, después de haber aceptado al Señor Jesús como su Salvador. 

Dijo en su primera carta a los Corintios 7.17-20 cada uno debe vivir según los dones que el Señor le ha concedido y tal como era cuando Dios lo llamó ….si Dios llama a uno que ha sido circuncidado, no trate este de disimular su circuncisión y si llama a uno que no ha sido circuncidado, no debe circuncidarse. Porque lo importante no es estar o no circuncidado, sino obedecer los mandatos de Dios. Quédese cada uno en la condición en que se encontraba cuando Dios lo llamó.

Pablo aplicó este principio para ganar almas para Cristo. Sin criticar al apóstol Pablo por lo que hizo en Jerusalén, ya que esto fue un voto para ganar a los judíos. Con estos antecedentes, podemos comprender la acción de Pablo.

Como podemos ver quizás esto, hay muchas personas que necesitan conocer el evangelio y no podemos dejar intimidarnos por la condición que tenga un no creyente, porque la obra la hace el Espíritu Santo quien va ir cambiando su viejo hombre por una nueva criatura en Cristo, poco a poco a través de su palabra irá dejando las prácticas a las que estaba acostumbrado y su vieja manera de vivir, no hagamos comparaciones, no juzguemos porque al final lo importante es llegar a obedecer sus mandatos. Obedecer es nuestro trabajo, compartir el evangelio a toda criatura.

Oración:
Señor dame las estrategias, la sabiduría para llevar tu palabra a todo aquel que respire, no importa su condición, la obra es tuya nuestro trabajo es compartir lo que por gracia hemos recibido. 
Te pido Jesús que dispongas cada corazón donde sea llevado tu evangelio y que a través del Espíritu Santo sean convencidos y la luz de Cristo llegue a sus vidas.

Por Magaly R.