Cuando Dios Cambia Nuestros Planes
Cuando Dios Cambia Nuestros Planes
“Cuando Pablo vio eso, todos nos preparamos de inmediato para viajar a la región de Macedonia. Estábamos seguros de que Dios nos ordenaba ir a ese lugar, para anunciar las buenas noticias a la gente que allí vivía.”
Hechos 16.10, NTV.
El apóstol Pablo tiene una visión, pero previamente el Espíritu Santo les había prohibido hablar la palabra en Asia y tampoco les fue permitido hablar en otra ciudad por el Espíritu Santo, ¡qué relación! era un constante andar en el Espíritu, recibiendo la orientación necesaria para los momentos que estaban viviendo en esa misión, permítame expresarme en este sentido de ejemplo, para Pablo y los que con él estaban, el Espíritu Santo era como un guía turístico, paso a paso iba señalando el camino, y ahora dejaban la zona de Galacia, Asia menor, y se adentraron en Europa, Macedonia es el inicio de la evangelización en Europa, fue en Troas donde Pablo recibe la visión del varón macedonio, para que fueran a ayudarlos.
Aquí también podemos ver que la obediencia fue inmediata, se prepararon de inmediato para viajar, dejaron de lado sus propios sentires y fueron dóciles a la dirección del Espíritu Santo, también podemos ver aquí que hubo una confirmación plena de todos los que estaban junto a Pablo, estaban todos seguros, esta también es una de las maneras prácticas de saber cuando algo es voluntad de Dios, el propósito es servir, van a anunciar las buenas noticias, la guía de Dios no era para beneficio egoísta o comodidad personal de los apóstoles; era para llevar esperanza y bendición a las personas de Macedonia.
También podemos reflexionar sobre nuestras vidas, en situaciones quizás similares a estas, quizás con contextos distintos u otro tipo de circunstancias, muchas veces nos pasa que recibimos el NO de Dios y no nos gusta, en esto necesitamos confiar en que Dios nos va a dar algo mejor siempre, lo mejor para nuestras vidas. Debemos aprender a no cuestionar a Dios y saber responder con diligencia y responsabilidad cuando Él nos convoca, muchas veces suele suceder que dejamos pasar el tiempo para hacer caso a lo que Dios nos pide que hagamos, perdonar a mi hermano, obedecer a tal o cual mandato, ayudar o dar un paso de fe, somos rápidos para obedecer o rápidos en postergar.
Finalmente debemos fijarnos en nuestra Macedonia, cada uno de nosotros debe fijarse cuál sería, ¿la universidad, el trabajo, la escuela, vecinos, mi propia familia? etc. debemos poder compartir las buenas noticias del evangelio a quienes lo necesitan en nuestro entorno.
Oración:
Por Ps. Oscar A.
Señor amado venimos ante tu presencia para entregar una de las cosas que más nos cuesta entregar a tu reinado que es nuestra voluntad, cada día vivimos nuestro propio Getsemaní, donde es necesario poder decir que no se haga mi voluntad sino la tuya, que podamos profundizar nuestra relación personal con el Espíritu Santo tanto que nos lleve a poder vivir esos momentos tan intensos de relación con El. Ayúdanos Señor a poder ver más allá de nuestros propios intereses, líbranos de nuestro ego que muchas veces nos hace equivocarnos, y que podamos vivir cada día más en función de ti amado Señor y así poder aceptar de todo corazón que cambies nuestros planes. Amen


