Elegido por Gracia
Elegido por Gracia
«Pero el Señor le dijo: «Ve, porque Saulo es mi instrumento elegido para llevar mi mensaje a los gentiles y a los reyes, como también al pueblo de Israel».»
Hechos 9.15, NTV.
Creo que una de las preguntas que muchas personas se hacen es: ¿podrá Dios usar una vida como la mía? Tal vez por el pasado, por los errores cometidos o porque sienten que ya han desperdiciado demasiadas oportunidades.
La historia de Saulo responde esa pregunta de una manera sorprendente. Cuando comienza este capítulo, Saulo no estaba buscando a Jesús. Todo lo contrario: iba camino a Damasco decidido a perseguir a los creyentes. Humanamente, era la última persona que alguien imaginaría como instrumento de Dios.
Pero fue Jesús quien salió a su encuentro. Después de revelarse a Saulo, el Señor le dijo a Ananías: «Ve, porque Saulo es mi instrumento elegido para llevar mi mensaje…» Hechos 9:15 NTV. Me llama la atención que Dios lo llama «mi instrumento elegido« cuando todavía Saulo no había predicado un solo mensaje, no había plantado iglesias ni escrito una sola carta.
La elección de Saulo no se basó en sus méritos, sino en la gracia y el propósito de Dios. El Señor no vio únicamente quién era en ese momento; vio en quién podía llegar a convertirse cuando su vida estuviera rendida a Cristo. Y eso también nos habla a nosotros. Dios no nos define por nuestro peor capítulo. Su gracia tiene el poder de perdonar nuestro pasado y de darnos un propósito completamente nuevo. La Biblia en 2 Corintios 5:17 NTV dice: «Esto significa que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado; ¡una nueva vida ha comenzado!«
Quizá hoy sientes que tu historia está marcada por errores o fracasos. Pero si Dios pudo tomar a un perseguidor de la Iglesia y convertirlo en un instrumento para extender el evangelio, también puede transformar tu vida. Porque cuando Dios llama por gracia, no solo cambia nuestro destino; también nos da un propósito para vivir.
Oración:
Por Nadia M.
Señor Jesús, gracias porque tu gracia es mayor que mi pasado. Gracias porque no me miras solo por lo que he sido, sino por lo que Tú puedes hacer en mi. Hoy quiero rendirme completamente a Ti y permitir que cumplas tu propósito en mí. Haz de mí un instrumento útil en tus manos y ayúdame a vivir para tu gloria. Amén.