El Poder de Jesús Trae Sanidad y Esperanza

Esta es la historia de un hombre que cada día era llevado a la puerta del templo a pedir limosna, y nos dice la biblia que a la hora novena se reunían a orar, probablemente hubiese un grupo considerable de personas a esa hora. Este hombre había nacido cojo y cuando este pobre mendigo vio a Pedro y a Juan según dice la escritura, esperó que le dieran algo, probablemente esperaba unas pocas monedas, lo suficiente para sobrevivir un día más.

Una pequeña venda sobre una herida profunda, alivio temporal, pero sin transformación. Sin embargo, Pedro y Juan tenían algo mucho mejor, no poseían plata ni oro, pero tenían el nombre de Jesús. Aquí aprendemos algo esencial, las necesidades más profundas no son siempre materiales. El hombre cojo pensaba que necesitaba dinero, pero en realidad necesitaba restauración espiritual. Dios sabía que a través de la sanidad, ese hombre llegaría a conocer la gracia de Jesús y será salvo.

Hacia unos días antes de esto fue el nacimiento de la iglesia en el día de pentecostés, aquel día el Espíritu Santo se encarnó en los creyentes. Y al venir a morar en ellos les lleno con su amor, con su poder y bendición para el servicio. El Señor Jesucristo seguía obrando mediante el Espíritu Santo, a través de los apóstoles en Jerusalén.

Ellos no tenían dinero que ofrecer, dieron algo mucho más valioso, algo que trajo transformación: La autoridad de Cristo. Sin invocar el nombre de Jesús y la autoridad que conlleva, Pedro no habría podido hacer nada, solo el nombre de Jesús tiene autoridad en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra para traer sanidad. 

Y observamos un detalle, Pedro usó el nombre completo de Jesús, incluyendo de donde provenía. Para que ese hombre cojo supiera exactamente de quien provenía la sanidad, quedaba claro que se trataba de Jesús el que había visto, rechazado y crucificado.

A través  de ese milagro, ese mismo Jesús fue revelado como el mesías resucitado.El enemigo intenta convencernos de que los milagros son cosa del pasado, pero eso no es verdad. El nombre del Mesías resucitado sigue sanando hoy, mediante la autoridad que te ha sido dada, Jesús dijo: «el que en mí cree ….” y eso nos incluye.

Oración:
Jesús, gracias por la autoridad que me has dado en tu nombre. Ayúdame a avanzar con valentía y a confiar, fortalece mi fe. Ayúdame a dar pasos de obediencia. En el nombre de Jesús. Amén

Por Magaly R.