Paz En Medio de la Aflicción
Paz En Medio de la Aflicción
“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.”
Juan 16.33, RVR1960.
Qué difícil es mantener la paz cuando atravesamos momentos de aflicción. Sin embargo, Jesús nos recuerda que debemos confiar en Él. En este mundo enfrentaremos pruebas, dolor y angustia, pero no estamos solos: tenemos a Cristo, quien nos sostiene en medio de cualquier situación. Cuando acudimos a nuestro Señor Jesucristo, encontramos descanso y una paz verdadera que el mundo no puede ofrecer. Dios nunca nos prometió una vida sin problemas, pero sí nos aseguró su presencia en cada dificultad.
La Palabra de Dios nos enseña que las pruebas tienen un propósito. En Santiago 1:2-4 leemos que nuestra fe es probada para desarrollar constancia, y a través de ella somos formados y fortalecidos espiritualmente. Cada dificultad es una oportunidad para crecer y madurar en nuestra relación con Dios.
Muchas veces pensamos erróneamente que Dios es quien envía los problemas y lo culpamos por lo que nos sucede. Pero debemos recordar que nuestro Padre celestial es bueno, y en medio de toda situación Él nos ofrece paz, consuelo y fortaleza.
Si hoy estás atravesando tribulación, recuerda que puedes venir a los pies de Jesús y entregarle tus cargas. Él mismo nos hace la invitación en Mateo 11:28: “Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo los daré descanso.”
Oración:
Por María J.
Padre amado, en el nombre de Jesús, hoy vengo ante ti para entregarte todo aquello que me angustia. Te entrego mis cargas, mis preocupaciones y todo lo que pesa en mi corazón. Reconozco que no puedo solo, pero confío en que tú me darás la paz que sobrepasa todo entendimiento. Llena mi vida de tu descanso y renueva mis fuerzas. Amén y amén.