UN CORAZÓN QUE VE PERO NO COMPRENDE

Puedes escuchar el episodio de hoy aquí:

Los discípulos están en la barca con Jesús y están preocupados porque olvidaron llevar pan. Es irónico: el mismo Jesús que acababa de multiplicar los panes para miles de personas está sentado frente a ellos, y aun así la conversación gira alrededor de una supuesta escasez. No es que ellos no hubieran visto milagros; los habían visto con sus propios ojos. No es que no hubieran escuchado enseñanzas; habían caminado con Él, oído cada palabra. No les faltaba evidencia del poder de Dios; les faltaba comprensión.

Por eso Jesús pregunta: 18 “Tienen ojos, ¿y no pueden ver? Tienen oídos, ¿y no pueden oír?” ¿No recuerdan nada en absoluto? Marcos 8:18,NTV. No habla de vista física ni de audición natural, sino de percepción espiritual. Habían visto milagros, pero aún no entendían profundamente quién era Él.

Lo más tierno del pasaje es que Jesús no se baja de la barca. No los rechaza por su lentitud para entender. Los confronta, pero con paciencia. Sus preguntas no buscan humillar, sino despertar. Porque el verdadero problema no era el pan; era no reconocer que el Pan de Vida estaba con ellos.

Y muchas veces esa actitud de los discípulos resuena en nosotros. Hemos visto la fidelidad y el poder de Dios antes, pero ante una nueva prueba el temor vuelve a tocar la puerta. Entonces comenzamos a enfocarnos más en el pan que falta que en el Pan de Vida que permanece a nuestro lado.

Oración:
Señor Jesús, te pido perdón por olvidar que tú vas en mi barca, por preocuparme tanto por situaciones que olvido que estas sentado frente mí. Hoy te pido que grabes en mi corazón cada obra que has hecho en mi vida, para que cuando vuelva el temor, recuerde tu fidelidad.
Jesús te pido que abras mis ojos y mis oídos espirituales para comprenderte; enséñame a reconocer que nunca estoy solo, porque Tú permaneces en mi barca. Te amo Jesús. 

Por Jimena Abarca