Todo o Nada 

Puedes escuchar el episodio de hoy aquí:

Jesús se encuentra con el joven rico. Este es para mí uno de los encuentros más confrontativos y sinceros del evangelio: el joven rico frente a Jesús. Un hombre correcto, disciplinado y aparentemente fiel. Había cumplido los mandamientos desde su juventud. Humanamente hablando, parecía tener todo en orden. 

 Y analizando el verso, Jesús lo miró y lo amó antes de confrontarlo. Esto simplemente nos indica que cuando Dios nos señala algo en la vida, no lo hace para condenarnos, sino porque nos ama y quiere llevarnos a una entrega más profunda. El compromiso que Él demanda nace del amor, no de la imposición. Un amor que redirecciona, que profundiza y provoca que haya un despertar genuino a favor del Reino de Dios. 

Sin embargo, Jesús va directo al punto que muchos conocemos: “Hay una cosa que todavía no has hecho.” No eran muchas cosas. Era una. Pero esa una ocupaba el trono de su corazón. 

Hoy te pregunto: ¿habrá alguna cosa que todavía no has hecho? Permite que esta pregunta te lleve a reflexionar acerca de qué cosas están ocupando el trono de tu corazón ¿Es Jesús tu prioridad? ¿En donde se encuentran tus tesoros? ¿Estás siguiendo a Jesús verdaderamente? 

Para el joven rico el problema no eran las riquezas en sí mismas, sino que su seguridad estaba puesta en ellas. Y ahí entendemos algo: el compromiso con el Reino de Dios nos reta a identificar qué compite con Jesucristo en nuestra vida y estar dispuestos a rendirlo. Este joven quería vida eterna, pero no estaba listo para soltar TODO lo que le daba estabilidad. Quería seguir a Jesús… siempre que no implicara una entrega total. 

El compromiso verdadero con el Reino de Dios significa confiar en que lo eterno vale más que lo temporal. Significa entender que TODO lo que dejamos por Cristo jamás se compara con lo que recibimos en Él. Tal vez hoy el Señor también nos está mirando con amor diciéndonos: “Hay una cosa…” No sé si es tu caso, puede ser orgullo, miedo, comodidad, una relación, una ambición, tu trabajo, alguna posesión o una seguridad personal. Lo que sea que ocupe el primer lugar, necesita ser rendido. El llamado hoy es  TODO O NADA. Y si eso se te está dificultando, te doy una verdad que encontramos más adelante en el verso 27: «Jesús los miró fijamente y dijo: —Humanamente hablando, es imposible, pero no para Dios. Con Dios, todo es posible.» Marcos 10:27 NTV 

Oración:
Señor Jesús, gracias porque me miras con amor, incluso cuando sabes exactamente lo que necesito rendir. Hoy te pido que me muestres con claridad si hay “una cosa” que está ocupando Tu lugar en mi corazón. Dame la valentía para soltarla y entregártela, ayúdame a crecer en fe para confiar y tener la convicción para seguirte sin reservas. 
Quiero entregarte todo lo que soy y todo lo que tengo. Que hacer tu voluntad sea mi prioridad, porque solo tú sabes lo que necesito. Enséñame a seguirte sin excusas, y a amarte por encima de cualquier otra cosa. Amen. 

Por Nadia Molina