¡SE LE METIÓ EL DIABLO!

¡SE LE METIÓ EL DIABLO!

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¡Uy se le metió el diablo! una frase que es común y chistosa para referirse a una persona que explota en ira, que es infiel a su pareja, a un niño que dice mentiras y en fin, se usa para referirse a toda aquella persona que realiza un acto indebido.

Esta frase tomó sentido cuando encontré un versículo que me hizo entender que más que una frase es una verdad, y que somos nosotros mismos quienes le permitimos al diablo entrar y usarnos como objeto de maldad. Veamos este versículo:

«Entonces Satanás entró en Judas Iscariote, uno de los doce discípulos.»

LUCAS 22:3 NTV

Una vez que Satanás entró en el corazón de Judas, él se fue a ver a los principales sacerdotes y a los capitanes de la guardia del templo para hablar con ellos sobre la mejor manera de traicionar a Jesús y ahí mismo acordaron el precio por la cabeza de Jesús.

En este caso, fue una traición que terminó en muerte, pero si te preguntas por qué de 12 discípulos tuvo que ser Judas en quien entró Satanás, tenemos que entender que él tenía puertas de par en par para que Satanás entrara en su vida, él tenía un pecado oculto que practicaba constantemente debido a la codicia que lo dominaba.

Veamos cómo en el capítulo de Juan 12, ante un evento particular Judas hablaba con doblez de corazón pero su esencia era otra.

No es que a Judas le importaran los pobres; en verdad, era un ladrón y, como estaba a cargo del dinero de los discípulos, a menudo robaba una parte para dicho dinero (Juan 12:6)

En el caso particular de Judas sus deseos pecaminosos fueron puerta de entrada para que Satanás actuará a través de su vida y de la misma manera, todos somos o hemos sido también instrumentos de maldad si Cristo no está en nuestra vida.

La palabra de Dios nos expone muchas puertas de acceso y entre ellas están:
1️⃣ Los deseos
2️⃣ El enojo
3️⃣ La desobediencia

Los siguientes sábados estaremos explicando cómo abrimos esas puertas al diablo, pero por ahora quiero advertirte que sí hay situaciones que están dominando tu vida y arrastrando a hacer el mal, te invito a que hoy puedas rendirle tu vida a Jesús y hablarle sobre lo que estás haciendo mal.

-Por JonCley Mtrs.-