¿QUÉ ES LO QUE CONTAMINA AL HOMBRE?

Puedes escuchar el episodio de hoy aquí:

Malos pensamientos, adulterios, fornicaciones, homicidios, hurtos, avaricias, maldades, engaños, lascivias, envidias, maledicencias, soberbia, insensatez, todas estas maldades son las que salen del corazón del hombre. Es como una lista para ir de compras al supermercado, tantos productos, y seguramente hay muchos más, porque como dice la escritura el corazón del hombre es engañoso y perverso. 

 Tomaremos algunos ejemplos para desarrollar la reflexión: 

1.- Los malos pensamientos: ¿Cuántos de nosotros hemos tenido malos pensamientos? ¿Cuántas veces hemos pensado en forma egoísta respecto de algún hermano, vecino, pariente, o compañero de trabajo? y cuántas veces nos hemos equivocado y generalmente nunca reconocemos y pedimos disculpas por la situación?. Preferimos evitar la vergüenza que provoca el reconocimiento del error.  El salmista nos enseña en el Salmo 15:2-3, que la condición para entrar al Monte Santo es “El que anda en integridad y hace justicia y habla verdad en su corazón, El que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su prójimo, ni admite reproche alguno contra su vecino”. 

2.- Los Homicidios: Cuando el Señor se refiere a los homicidios, en que pensamos nosotros? ahh esta vez a mi no me toca, pero estamos seguros? ¿sabemos si realmente hemos cometido o no algún homicidio? Seguramente que físicamente no lo hemos hecho, y gracias a Dios por ello, pero pensemos en el pasaje de 1 Juan 3:15 qué nos dice Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida, y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en El”. La definición de la Real Academia Española para aborrecer nos dice que es el “Rechazo o repugnancia frente a alguien o a algo”. ¿Qué significa aborrecer al hermano bíblicamente? Significa tener rencor, envidia, despreciar al hermano, a otro creyente, muchas veces somos propensos a estar con un hermano que no nos va a “comprometer” o que a veces pensamos que somos “superiores a él”. El Señor nos libre de este tipo de situaciones. 

3.- La Avaricia: En el caso de la avaricia pasa casi lo mismo, tener en nuestro corazón una raíz de avaricia, hace que se manifieste en nosotros la posibilidad que que nuestro corazón este partido en dos, en un lado Dios y en el otro el dinero, y el Señor nos dice en su palabra 1 Timoteo 6:10 “Porque raíz de todos los males es el amor al dinero” en Mateo 6:24 nos dice “Ninguno puede servir a dos señores, porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o estimará al uno y menosprecia al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas” Que alineado debe estar nuestro corazón con el Espíritu Santo para que no suframos estas tremendas situaciones que nos haría tropezar en el camino. Estos ejemplos nos hacen reflexionar sobre los deseos de nuestro corazón. 

El Apóstol Pablo nos enseña en su Epístola a los Gálatas en el capítulo 5:19-21 y agrega productos a nuestra lista del supermercado, pero también nos da la respuesta para obtener la solución “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatria, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas, acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios”. ¿Y cuantos más podríamos agregar? seguramente muchísimos más, pero también nos muestra el camino para no caer en este tipo de contaminaciones, el fruto del Espíritu es Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza, contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne y sus pasiones y deseos”. Gálatas 5:22-24. 

Como siempre, como cada día debemos someter nuestra voluntad a la del Señor, recordamos el Getsemaní, Padre que no se haga mi voluntad sino la tuya. 

Oración:
Amado Dios que podamos cada día recibir de ti la gracia y la sabiduría para poder escapar de todas las trampas que el enemigo pones en nuestro diario andar y de todas las manifestaciones de nuestra carne, que podamos decir como el Apóstol Pablo Miserable de mí quién me librará de este cuerpo de muerte? Gracias doy a Dios por Jesucristo Señor nuestro, porque Él me libra de este cuerpo de muerte. 
Amen 

Por Pastor Oscar A.