
MI TORMENTA
Escucha este Pan Diario aquí:
Este lunes venía con mi familia de la playa y en el transcurso del camino comenzó a llover, para mi era como una tormenta con vientos fuertes , rayería y un aguacero increíble. Antes de llegar a nuestra casa, nos encontramos con una parte en que el agua había sobrepasado la carretera, sentí miedo de pasar porque veía todo inundado, a pesar que mi esposo me insistía en que no era hondo y que el carro podía pasar súper bien.
Le pedí a mi esposo que nos esperáramos, pero él al ver que la lluvia no cesaba, tomó la decisión de cruzar y gracias al Señor lo logramos perfectamente, él tenía razón.
Hoy meditaba en todas las veces que pasamos por tormentas en nuestra vida, esas pruebas en que por momentos hace que nuestra mente se llene miedos, temores, angustias, en ocasiones de enojo o incluso incredulidad, pensamos que no vamos a lograr,sin embargo la palabra de Dios nos dice en Santiago 1:12 que:
“Al que soporta las dificultades, Dios lo bendice y, cuando las supera, le da el premio y el honor más grande que puede recibir: la vida eterna, que ha prometido a quienes lo aman”.
SANTIAGO 1:12 tla
Leí en un artículo que podemos pasar por diferentes tipos de tormentas o dificultades y las quiero compartir hoy contigo:
- Tormentas provocadas por nosotros mismos: Este tipo de tormentas vienen representadas por circunstancias que nosotros mismos propiciamos, por la necedad de no tomar las decisiones según la voluntad de Dios, por no consultarle y muchas veces por andar en pecado.La palabra nos enseña que «La insensatez del hombre tuerce su camino, Y luego contra Jehová se irrita su corazón» (Proverbios 19:3 RV1960).
- Tormentas provocadas por otros: Tormentas que llegan a nuestras vidas por personas externas o en algunas ocasiones por familiares a los cuales amamos, la palabra nos advierte que el mundo hemos de pasar por aflicciones; y es en esos momentos cuando nos damos cuenta de que todos pueden fallarnos, excepto Dios. En su palabra encontramos «Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová» (Jeremías 17:5. RV1960).
- Tormentas provocadas por Dios: Este tipo de tormentas se presentan como situaciones inexplicables (enfermedades, falta de trabajo, muerte de un ser querido) y su finalidad es enseñarnos a depender y a confiar cada día más en Dios. Son esos momentos en los que solo la mano de Dios puede obrar a nuestro favor y es entonces cuando dependemos más de Él: «¿Quién será aquel que diga que sucedió algo que el Señor no mandó?» (Lamentaciones 3:37 RV1960).
No se por cual tormenta estás atravesando, pero mi esposo me enseñó en aquella ocasión que en medio de la tormenta se debe tener calma, confianza y actuar.
Sea cual sea la situación por la que hoy estés atravesando, tenga calma para poder meditar bien sobre lo que está pasando, tenga confianza, porque su fe está siendo probada y aumentada en este preciso momento y actué, es decir, ore y pídale al Señor dirección para poder tomar decisiones correctas.
Que no le vaya a pasar como a mí, que en medio de la tormenta el miedo no me dejó hacer nada, recuerde que la paga será la vida eterna con nuestro Señor, termino citando 1 Pedro 1:7 “Estas pruebas demostrarán que su fe es auténtica.”
-Por Natalia Bonilla-


