
MI CORAZÓN DA FRUTO
Escucha este Pan Diario aquí:
«Un buen árbol no puede producir frutos malos, y un árbol malo no puede producir frutos buenos.
Al árbol se le identifica por su fruto. Los higos no se recogen de los espinos, y las uvas no se cosechan de las zarzas.
Una persona buena produce cosas buenas del tesoro de su buen corazón, y una persona mala produce cosas malas del tesoro de su mal corazón. Lo que uno dice brota de lo que hay en el corazón.
Así que, ¿por qué siguen llamándome “¡Señor, Señor!” cuando no hacen lo que digo?»
Lucas 6:43-46 NTV
La Biblia siempre nos invita a ser personas de bien, de amor al prójimo, de buenos pensamientos y acciones en cualquier área de la vida.
La palabra de Dios es una semilla, que si la cuidamos y regamos bien, producirá en nosotros buenos frutos y una vida agradable a Dios.
La obediencia a las escrituras nos llevará a ver cambios en nosotros y a nuestro alrededor, pero es precisamente la desobediencia a Dios la que tiene a este mundo consumido en la maldad y el caos.
A la gente del mundo no le interesa lo que Dios dice, lo que quieren hacer es lo que les produce placer y se justifican diciendo que no es malo mientras que se sientan bien. Pero veamos lo que dice la biblia:
«¡Qué aflicción para los que dicen que lo malo es bueno y lo bueno es malo, que la oscuridad es luz y la luz es oscuridad, que lo amargo es dulce y lo dulce es amargo!»
Isaías 5:20 NTV
De un árbol malo no puede salir fruto bueno – dijo Jesús – y se refiere a que de un corazón que no ama a Dios no puede salir nada bueno.
Si no estás viviendo conforme a lo que Dios dice, tal vez entiendas el por qué de tanto problema y dolor, el por qué de lo malo que vives.
Nadie será perfecto mientras viva en este mundo, pero, ser obediente a Dios te hará una persona cada día mejor y eso te traerá bendición, una vida diferente que dará frutos maravillosos para tu vida y tu familia.
¿Quieres orar conmigo?
«Señor Jesús, no quiero ser una persona que dé frutos malos por una vida alejada de Ti, quiero ser como un árbol de frutos buenos que bendice a todo el que se acerca. Transforma mi corazón malo que no te conoce en un corazón bueno que te busca y te obedece, te lo pido en Tu precioso nombre Señor Jesús, amén. «
-Por Carlos Barboza-


