MADRE, UN REGALO DE DIOS

MADRE, UN REGALO DE DIOS

Escucha este Pan Diario aquí:

Al celebrar el Día de la Madre, debemos tener en cuenta varias cosas:

  • No debe ser el único día donde se visite, se comparta y se chinee a la mamá, eso se debe procurar todos los días.
  • Debe ser un día para reflexionar cómo está nuestra relación con ella, cómo podemos mejorarla y pedir perdón por toda situación que le haya provocado dolor de nuestra parte (prácticamente todas las personas le hemos fallado a mamá ).
  • Sin importar los errores que mamá haya cometido, es nuestra mamá y debemos perdonarla, amarla y cuidarla.

Una madre es lo mas cercano al amor y cuidados que Dios tiene por sus hijos. Sé que hay madres que no han sido lo que se esperaba de ellas, sé que hay hijos que no han tenido una buena experiencia cuando se trata de sus madres, pero Dios mismo ha dicho que Él cuidará y ayudará -como una madre y aún mejor -a aquellos que recibe como hijos.

Dios dice:

«Como el que recibe consuelo de la mamá, así yo los consolaré a ustedes….»

Isaías 66:13a PDT

Y también dice:

«… ¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho? ¿Puede no sentir amor por el niño al que dio a luz? Pero aun si eso fuera posible, yo no los olvidaría a ustedes.»

Isaías 49:15. NTV.


Una madre es sinónimo de paciencia, entrega, sacrificio, perdón, compañía, amor, bendición, protección, cuidado y demás etcéteras que ocuparían muchas páginas de muchos libros, pero lo más importante de todo es que la madre es un REGALO DE DIOS.

Madre, significa entrega, lucha, amiga, consejera. Una madre daría su propia vida por el bienestar de sus hijos, es por eso que el amor de madre es muy similar al de Dios quien nos ama y se entregó en una cruz por salvarnos la vida con la gran diferencia de que Dios nunca nos fallará.

A todas las madres les digo: Dios las escogió para compartir con ustedes el maravilloso milagro de producir vida, por lo tanto, si ha podido disfrutar y guiar a sus hijos siéntase dichosa. Si por situaciones difíciles no ha podido estar con sus hijos como quisiera nunca es tarde para aprovechar el tiempo y disfrutar lo que viene por delante. Si usted nunca estuvo con sus hijos y los dejó o los dejó al cuidado de otros créame que ellos anhelan conocerla, escucharla, abrazarla. Búsquelos, su corazón se lo agradecerá.

¡Madres, benditas sean! , pedimos de corazón que puedan encontrar en Dios, cada día, la sabiduría y la ternura para seguir ayudándonos a caminar por la vida. Gracias Dios por amarnos tanto a través de nuestras madres, llénalas de paz y alegrías, en el nombre de Jesús.

-Por Carlos Barboza-