
LLORE DIFERENTE
Escucha este Pan Diario aquí:
“Tú llevas la cuenta de todas mis angustias y has juntado todas mis lágrimas en tu frasco, has registrado cada una de ellas en tu libro”
Salmo 56:8 NTV
Yo soy una persona muy llorona, posiblemente por mi tipo de temperamento, pero me he dado cuenta de que desde que le pertenezco a Cristo, hasta llorar es diferente.
Antes yo lloraba de forma desconsolada, me sentía tan vacía y sola, muchas veces lloré bajo los efectos del alcohol, otras veces lloré deseando morirme, en resumen, yo lloraba como una mujer que no tenía esperanza, pero ahora es diferente, porque aunque sigo llorando, lloro en la presencia de Dios, lloro y oro y cuando por fin cesan las lágrimas, me siento consolada, fortalecida, y sobre todo acompañada.
Que reconfortante es saber que Dios no es indiferente a nuestra angustia y que cada vez que hemos llorado, Él ha estado junto a nosotros, cada lágrima ha quedado registrada y anotada. El Señor tiene compasión de nosotros, Él es el amigo que siempre está ahí para consolarnos, fortalecernos y ayudarnos.
El escritor de este salmo fue David, y lo hizo mientras estaba pasando una situación muy angustiante, él abrió su corazón y nos dejó saber que tuvo miedo y que incluso lloró, pero también nos deja ver que aún en medio de sus lágrimas, nunca dejó de confiar en el Señor, por eso Él dijo:
“Pero cuando tenga miedo, en ti pondré mi confianza.
Salmo 56:3-4 NTV
Alabo a Dios por lo que ha prometido. En Dios confío, ¿por qué habría de tener miedo? ¿Qué pueden hacerme unos simples mortales?”
Sí, si estás angustiado llora, pero en ningún momento dejes de confiar en Dios, en ningún momento pienses que Dios te ha abandonado o que a Él no le importan tus lágrimas, porque eso no es cierto, a Él le importa todo de ti, así que confía en Él en todo momento.
-Por Ale Carrillo-


