
LA PREOCUPACIÓN
Escuche este Pan Diario aquí:
«La preocupación agobia a la persona; una palabra de aliento la anima»
ProvERBIO 12:25 NTV
¿Estás preocupado?
¿Hay angustia en tu alma?
Ten cuidado porque todo esto busca agobiarte, ese es el objetivo de la preocupación.
Preocuparse es estar ansioso por alguna circunstancia, ocuparse de antemano en nuestros pensamientos por algún asunto que aun no llega o está ahí y no sabes que hacer y esta ansiedad surge cuando nuestro corazón no está descansando en las promesas y el poder de Jesucristo, en otras palabras nuestra ansiedad y preocupación solo manifiestan nuestra poca fe y confianza en Dios.
Mira esto:
¿Acaso con todas sus preocupaciones pueden añadir un solo momento a su vida?
Así que no se preocupen por todo eso diciendo: “¿Qué comeremos?, ¿qué beberemos?, ¿qué ropa nos pondremos?”.
Esas cosas dominan el pensamiento de los incrédulos, pero su Padre celestial ya conoce todas sus necesidades.
Mateo 6:27,31-32 ntv
Nuestra preocupación nos traslada al terreno de los incrédulos..
Ahora, no es pecado tener preocupación o ansiedad, lo que sí está mal es permitirnos permanecer en ese estado por largo tiempo, permitiendo que nos domine.
Así que ¿cuál es el antídoto contra la preocupación?
“Una palabra de aliento..” Pro 12.25b”
Corre a Dios tu Padre celestial y habla con Él, descarga todo en sus manos y busca la palabra de Dios, en ellas encontraras aliento, en ellas encontraras ánimo, fuerza y libertad.
Mira esto ejemplo de lo que la Palabra de Dios nos dice:
- Así que podemos decir con toda confianza: «El SEÑOR es quien me ayuda, por eso no tendré miedo. (Hebreos 13:6)
- No tengas miedo, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa.¿Ves? Todos tus furiosos enemigos están allí tendidos, confundidos y humillados. Todo el que se te oponga morirá y quedará en la nada. (Isaías 41:10-11)
- El SEÑOR es mi luz y mi salvación, entonces ¿por qué habría de temer? El SEÑOR es mi fortaleza y me protege del peligro, entonces ¿por qué habría de temblar? (Salmo 27.1)
- Si alguno conspira contra ti, no será con mi ayuda; el que contra ti conspire, caerá muerto ante tus propios ojos. No saldrá victoriosa ninguna arma que se forje contra ti. Y tú condenarás a toda lengua que en el juicio se levante contra ti. Ésta es la herencia de los siervos del Señor. Su salvación viene de mí. Yo, el Señor, lo he dicho. (Isaías 54:16-17)
- He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad. (Jeremías 33:6)
¿Viste?, todas estas palabras son algunas de las muchas promesas del Señor para aquellos que confían en Él. Cree en ellas de todo corazón, Dios no miente, puedes confiar en el Señor Dios Todopoderoso.
Dile al Señor: Amado Padre celestial, deseo confiar en en ti con todo mi corazón, pongo todas mis cargas, ansiedades y preocupaciones en tus manos, trae paz a mi alma, lléname de tu Espíritu Señor, rindo todo en tus manos. Gracias Señor.
–Por JonCley Mtrs-


