
JUNTO A LAS AGUAS
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«Son como árboles plantados a la orilla de un río, que siempre dan fruto en su tiempo. Sus hojas nunca se marchitan, y prosperan en todo lo que hacen.»
Sal 1:3 NTV
El contexto de este versículo me hace pensar en las grandes sequías de mi provincia, donde en los tiempos de verano la escasez hace que lo mínimo se vuelva una amenaza que se convierta en fuego destructor.
El salmista se refería a las personas que aman la ley de Dios y está se vuelve su deleite, su principal fuente para hidratar el espíritu y a la vez provoca consecuencias positivas, como lo es dar fruto en toda época del año, no secarse y prosperar en todo lo que se haga.
Caso contrario es vivir lejos de la palabra y que como consecuencia trae una vida monótona y seca, poco productiva, como dicen por ahí personas que hasta el agua caliente se les quema, o sea, todo les sale mal y viven en una ruina constante.
La decisión es personal y es usted quien elige donde desea echar raíces, si en los afanes de este mundo o en el consejo de la palabra, pues cada uno tendrá su propia consecuencias.
Señor Jesús, en este día reconozco la sequedad de mi corazón y te pido que por favor me hagas florecer a la orilla del río de tu Espíritu y tu palabra sean una fuente inagotable de vigor. Amén
-Por JonCley Mtrs-


