GOTA A GOTA

GOTA A GOTA

(El secreto de la perseverancia)

Escucha este Pan Diario aquí:

Cada mañana es común levantarnos e iniciar nuestras rutinas diarias, casi que pasamos desapercibidos los actos de respirar, abrir los ojos, y ponernos en pie. En nuestro ADN está salir adelante, cueste lo que cueste, nos enfrentamos a la vida seguros de lo que hacemos, la confianza en la práctica adquirida nos ha hecho profesionales en nuestro campo.

Todo esto lo hacemos bien, es como una regla de oro en nuestro día a día, hasta que nos enfrentamos a lo desconocido, a aquello que no sabemos cómo manejar, podría ser, un hijo que se nos va de la mano en las drogas, o quizá una materia en la universidad que se ha vuelto nuestro Némesis imposible de derribar.

Podríamos decir que cuando estas cosas suceden tenemos dos caminos: las enfrentamos o decidimos que ellas nos dominen y las acumulamos como una gran carga pesada que en el camino de la vida empezamos a llevar, no estamos dispuestos a sacarlas de ese saco porque eso significaría enfrentarlas.

Pero veamos lo que dice Mateo 7 :7:

«Pidan y se les abrirá, busquen y hallarán, llamen y se les abrirá»

mateo 7:7 nvi

Esto es una regla de oro espiritual, significa que cada mañana al despertar debe de ser tan normal pedir, buscar y llamar a Dios, cómo abrir mis ojos y respirar el aire fresco.

Las cargas que llevamos, estarán ahí haciéndonos lentos, incapaces e insuficientes, hasta que alguien se decida y clame, llame, y con todas sus fuerzas pida a Dios por ayuda, entonces pasará lo más maravilloso que podamos experimentar.

Lucas 11:13 nos dice que nuestro Padre dará su Espíritu a quien se lo pida, ese Espíritu de poder, de amor y dominio propio, que nos dará la capacidad de enfrentar en Dios lo imposible, lo que con recelo tenemos en un baúl que no queremos que nadie descubra, ese gigante que día a día toma fuerza para no dejarnos avanzar, caerá por el poder de su presencia.

Cristo lo prometió en su palabra, Él nos dijo:

«mi yugo es fácil y ligera es mi carga»

MATEO 11:30 RVR60

Así como la piedra se quiebra con la continuidad de una gota, es decir, gota a gota, así también con la perseverancia en Dios se quebranta el yugo de opresión que llevamos en nuestros hombros.

-Pastor Allan Miranda-