El Mayor Milagro

Puedes escuchar el episodio de hoy aquí:

En Marcos 2 vemos a cuatro amigos, movidos por la fe, literalmente rompen un techo para llevar a su amigo paralítico ante Jesús. El lugar estaba lleno, incluso de lideres religiosos que observaban todo con juicio, atentos a cualquier detalle para cuestionar. El paralítico llega esperando una sanidad física, sus amigos lo llevan con esa misma intención, la multitud probablemente también esperaba ver a Jesús hacer un milagro de sanidad. Pero Jesús vio algo que los demás no estaban viendo

Su primer acto ante el paralítico no fue tocar sus piernas, no fue ordenarle que caminara; fue decirle «Hijo mío, tus pecados son perdonados». Y ahí sucede algo más grande que la sanidad física. Jesús no solo está mostrando compasión, está afirmando su autoridad. Porque, en ese contexto, perdonar pecados era algo que solo le correspondía a Dios.

Claramente los religiosos se alteran porque para ellos eso era blasfemia. Pero Jesús no retrocede y responde aun con más autoridad. Y entonces declara: «Así que les demostraré que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados». Entonces Jesús miró al paralítico y dijo: «¡Ponte de pie, toma tu camilla y vete a tu casa!». Marcos 2:10-11, NTV.

La sanidad física fue el respaldo visible de una realidad invisible. Jesús no necesitaba probar nada, pero decide hacerlo para que todos entiendan que su autoridad no es simbólica. Cuando el hombre camina, queda claro que quien gobierna sobre la enfermedad también gobierna sobre el pecado. Ese es el centro del pasaje: no solo lo que Jesús hace, sino quién es Él.

Oración:
Amado Jesús, creo en ti. Reconozco que tu tienes la autoridad máxima, que eres el único con poder para perdonar pecados y transformar mi vida desde lo más profundo, reconozco que necesito buscar de tu perdón cada día. Señor, deseo tener una fe como la de los amigos del paralítico una fe que no se rinde, que no se detiene ante los obstáculos, que busca hasta lo imposible con tal de estar cerca de Ti. Ayúdame a acercarme a Ti con perseverancia, a confiar en tu autoridad y a depender completamente de Ti, te amo Jesús.

Por Jimena Abarca