EL MATRIOMONIO (PARTE II)

EL MATRIOMONIO (PARTE II)

Escucha este Pan Diario aquí:

Seguiremos hablando un poco mas del matrimonio, ya que hoy en día los matrimonios son muy inestables y fracasan con mucha facilidad. Yo estoy muy seguro de que si Dios no hubiese salvado mi vida y la de mi esposa, probablemente nuestro matrimonio ya no existiría.

Como hablamos la semana anterior, nosotros -cuando nos casamos- comenzamos como dos personas criadas de una manera muy distinta y con formas de ver la vida muy distintas, a eso agréguele que sin Cristo Jesús guiando nuestras vidas y con tanto desenfreno que ofrece el mundo hoy en día, el fracaso era inminente.

Así como el color verde se obtiene al mezclar una misma cantidad de color azul con amarillo – y ese nuevo color verde servirá a un nuevo propósito – así el esposo y la esposa al unirse en una sola carne deberán cumplir un nuevo propósito, ya no el propósito egoísta de cada uno, sino, un nuevo y único propósito.

Esa unidad solamente se puede dar de forma correcta y efectiva cuando es Dios quien «mezcla» las vidas de los esposos para dar una misma dirección y una misma forma de pensar. Todo esto es posible cuando la palabra de Dios, la oración y la obediencia es lo primordial para la pareja. Cuando hay diferencias, cuando hay dudas, cuando hay deseos de uno y otro por hacer lo que quiere, entonces hay que recurrir a Dios y su palabra, en Él ya no importa lo que diga el esposo o la esposa, lo importante será lo que Dios dice.

Así es como mi esposa, yo y nuestro matrimonio fuimos salvados por Jesús, Él nos enseñó que solo en Él está el camino, la verdad y la vida. En el momento más crítico de nuestro matrimonio Jesús nos llevó a la oración, a buscar su presencia y a ser obedientes a Él y no a nosotros mismos. A partir de ahí nuestro matrimonio ha sido totalmente diferente, de bendición, pero no quiero decir que ya no tengamos diferencias o circunstancias difíciles -siempre lo habrán- la diferencia es que ahora nuestro deseo es agradar a Dios y nos refugiamos en la biblia y la oración, juntos, aunque los ánimos estén agitados recurrimos a Dios y Él siempre nos ayuda a salir adelante y así nuestro matrimonio crece, madura y se fortalece para gloria de Dios.

Muchos matrimonios hoy fracasan porque Dios no es la prioridad en la pareja (aun dentro de las iglesias), muchos buscan a Dios para que les bendiga con lo que quieren, pero no lo buscan para hacer su voluntad y darle gloria con sus vidas. Los matrimonios no deben copiar los vicios y costumbres que el mundo está ofreciendo hoy, los matrimonios deben cambiar su manera de pensar para que cambie su manera de vivir. Veamos lo que nos dice la biblia:

«No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.»

Romanos 12:2 NTV


Si se puede tener un buen matrimonio, si se puede salir adelante, pero solamente de la mano de Dios, Él fue el que creó al hombre, Él fue el que creó a la mujer y Él fue el que creó el matrimonio, pues entonces sólo Él nos puede ayudar a salir victoriosos.

«Señor Jesucristo, ayúdanos a encontrar en Ti la unidad de nuestros matrimonios, cambia nuestra forma de pensar y de vivir para gloria de Tu nombre, amén»

-Por Carlos Barboza-