
CONFIANDO EN DIOS
Escucha este Pan Diario aquí:
» Sólo en Dios descansa mi alma, de él viene mi esperanza.
Sólo él es mi roca y mi salvación; como él es mi refugio, no caeré.
Mi gloria y mi salvación vienen de Dios, él es mi protección y mi refugio.
Confíen siempre en Dios, cuéntenle sus problemas, Dios es nuestro refugio.»
Salmos 62:5-8 PDT.
A nivel mundial vemos como hay incertidumbre en la economía, en la estabilidad de la paz, la pandemia ha traído un cambio en las empresas, en las fuentes de trabajo, hay recesión, recorte de gastos, mas controles y restricción. En muchas familias cristianas el temor ha querido desviar la mirada de Cristo, autor y consumador de nuestra fe, para sembrar duda de la protección y el cuidado que Dios tiene por Sus hijos.
El mundo se desespera y cae en aflicción, pero los hijos de Dios sabemos que Él tiene cuidado de nosotros. No hay que caer en duda, en desesperación, en tristeza, hay que caer de rodillas ante nuestro Dios con fe, con un corazón obediente y que le busca de verdad.
Caminar con Dios es caminar seguros y a salvo hasta en el sendero más peligroso y resbaladizo. En el montañismo, los escaladores se atan unos a otros para que, si alguno resbala, otro compañero firme pueda resistir su peso y salvarle. De la misma manera, cuando estamos atados a Dios con fe verdadera, Él nos mantiene a salvo.
Aunque se escuche que las cosas se están complicando a nuestro alrededor, si crees en Dios y crees que Él es Todopoderoso, entonces solamente búscalo, obedécele y confía en que Él tiene cuidado de tu vida y de todo lo que tiene que ver con ella.
-Por Carlos Barboza-


