BERAKÁ

BERAKÁ

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Entre cristianos es muy común saludarnos con un “bendiciones”, o, al menos donde yo vivo es muy común que alguien se despida diciendo “Dios lo bendiga”, lo decimos tantas veces, que a veces olvidamos el peso de estas palabras.

La palabra hebrea usada en el texto original, traducida como bendición, es la palabra BERAKÁ que significa «prosperidad, don, estanque, generoso, presente».  

Cuando hablamos de la bendición de Dios, hablamos de prosperidad, y no en pequeñas cantidades, sino en grandes.

Mira lo que dice Dios mismo sobre su manera de bendecir:

“Cuando llamé a Abraham, era un solo hombre; pero, cuando lo bendije, se convirtió es una gran nación”

Isaías 51:2 NTV

Pienso en Abraham y Sara, en una pareja que por sus propias fuerzas no podía tener hijos, y esto los devastaba, porque a pesar de todas las riquezas que habían acumulado, no tenían descendencia, pero cuando la bendición de Dios fue sobre sus vidas, el Señor no solo les dio un hijo, les dio una descendencia tan grande que se convirtió en una nación, en la nación de Israel.

¿Pueden ver la grandeza de la generosidad de Dios? ¿La abundancia con la que Él imparte a nuestras vidas?

Si te preguntas ¿Cómo podemos ser bendecidos por Dios? ¿Cómo podemos acceder a la bendición de Dios? quiero darte la respuesta, la cual encontramos en la misma palabra de Dios:

“Pero benditos son lo que confían en el Señor y han hecho que el Señor sea su esperanza y confianza”

Jeremías 17:7 NTV

Lo único que Dios necesita para darnos su bendición, es que confiemos en Él, que nuestra esperanza y confianza descanse completamente en Él.

Con razón Dios bendijo a Abraham, porque aquel hombre estuvo dispuesto a dejar su hogar para hacer del Señor su verdadero hogar.

Si quieres que Dios te bendiga, confía en Él, si quieres que Dios bendiga a quienes te rodean, diles que confíen en el Señor.

Hace unas semanas mi familia pasó por una situación muy difícil, sentimos miedo, pero en medio de aquel caos, todos decidimos poner nuestra confianza en Dios, y ¿saben que pasó? ¡Beraká!

-Por Ale C.-