Amnesia en el Amor

Puedes escuchar el episodio de hoy aquí:

Este pasaje revela la respuesta más natural ante el pecado: la amargura. Jesús sabía que Pedro lo negaría, y, aun así, decidió advertirle y compartir ese momento con él durante la cena. Aquí se manifiesta el perfecto amor de Cristo. No olvidemos que Pedro estuvo presente cuando Jesús dijo: «Si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras en esta generación perversa y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará de esa persona cuando regrese en la gloria de su Padre con sus santos ángeles» (Marcos 8:38 NTV)

A pesar de la traición de Pedro, las Escrituras nos muestran un hermoso escenario de restauración en la vida del apóstol, como lo vemos aquí: «Jesús le preguntó por tercera vez: —Simón, hijo de Juan, ¿me amas? A Pedro le dolió que le preguntara por tercera vez: «¿Me amas?». Y respondió: —Señor, tú lo sabes todo. Tú sabes que te amo. Jesús le dijo: —Entonces, apacienta mis ovejas«. (Juan 21:17)

Este es el reflejo de un amor perfecto y un perdón sin reservas. Jesús no solo perdonó a Pedro, sino que lo limpió, restauró y preparó para servir en su ministerio.
Dwight L. Moody dijo:
«Si el perdón de Dios fuera como el que nosotros solemos mostrar, tendría muy poco valor. Imaginemos que Dios dijera: «Te perdono, pero no lo olvido; durante toda la eternidad te lo recordaré». No consideraríamos que hemos sido perdonados en absoluto. Pero notemos lo que dice Dios: ‘No recordaré más tu pecado’» (Ezequiel 18:22).

Oración:
 Amado Dios, gracias por el sacrificio de Jesucristo. Gracias por no ser como nosotros, por perdonarnos, limpiarnos y estar dispuestos a usarnos aún cuando te hemos fallado. Ayúdanos a ser fuertes y a ser tan fieles como Jesús. Sobre todo, enséñanos a amar como tú lo haces, perdonando.

Por Greivin Pérez