Ser Esencia, No Apariencia
Ser Esencia, No Apariencia
Puedes escuchar el episodio de hoy aquí:
Jesús también enseño: ¡Cuídense de los maestros de la ley
Marcos 12.38-40, NTV
religiosa! Pues les gusta pavonearse en túnicas largas y sueltas y recibir saludos
respetuosos cuando caminan por las plazas. ¡Y cómo les encanta ocupar los asientos de honor en las sinagogas y sentarse a la mesa principal en los banquetes! Sin embargo, estafan descaradamente a las viudas para apoderarse de sus
propiedades y luego pretenden ser piadosos haciendo largas oraciones en público.
Por eso serán castigados con más severidad.
La Palabra de Dios nos enseña muchos ejemplos de hombres y mujeres que vivieron en obediencia y otros que eran pura apariencia, en estos pasajes podemos ver a unos fariseos, maestros de la ley, hombres que tenían conocimiento, pero no vivían conforme a lo que estaba escrito en la Biblia, ellos vivían bajo una apariencia, pero se daban a conocer por sus obras. Si decimos ser Hijos de Dios, debemos reflejar a Cristo, no podemos aparentar, de nada nos sirve hacer largas oraciones si no estamos honrando a Dios con nuestras obras.
Hagamos conciencia y reflexionemos ¡Soy esencia o apariencia! ¿Me estoy comportando como un fariseo o estoy reflejando a Jesús? Pidamos al Espíritu Santo que transforme nuestro ser, que en nosotros comience a verse el fruto del Espíritu y que podamos marcar la diferencia en este mundo que necesita a Jesús, seamos luz para las personas que están a nuestro alrededor y honremos a nuestro Padre Celestial con nuestras obras.
Oración:
Por María J.
Amado Espíritu Santo, pido en este momento tu ayuda para que la esencia de Cristo sea en mí, el poder transformador viene de ti, decido menguar para que Cristo crezca en mí. No quiero ser apariencia, mi deseo es poder reflejar a Jesús donde quiera que vaya, quiero ser la esencia misma de Cristo, rindo mi vida a ti porque quiero glorificar a Jesús a través de mis obras, transforma mi ser interior para ser luz y el reflejo de tu amor. Amén y amén.