Casa de Oracion
Casa de Oracion
Puedes escuchar el episodio de hoy aquí:
Y les enseñaba, diciendo: ¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.
Marcos 11.17, RVR60
El profeta Isaias en 56:7 nos profetizaba este momento, “Yo los llevaré a mi santo monte y los recrearé en mi casa de oración, sus holocaustos y sacrificios serán aceptos sobre mi altar, porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos” Y Jeremías en 7:11 completaba la escena “¿Es cueva de ladrones delante de vuestros ojos esta casa sobre la cual es invocado mi nombre?”
Casa de Oracion, casa de adoración, el templo del Señor, donde cada uno de nosotros debemos encontrarnos con Él para adorarle, para bendecirle, para darle las primicias de nuestra vida, pero pasaba otra cosa en ese momento, el área del templo donde se podía trabajar de esa manera era en los atrios del templo a donde podían llegar los peregrinos, gentiles y judíos, y los mercaderes en complicidad con los sacerdotes del templo, los obligaban a comprar los animales para los sacrificios, cambiaban sus monedas a precios muy altos, “robando a la gente”.
Hagamos ahora nuestra reflexión pensando en “nuestro templo” el Templo del Espíritu Santo, ¿cuáles serían los mercaderes del templo que ocupan el atrio de oración en nuestro corazón? muchas veces son cosas lícitas las que ocupan algunos lugares en mi corazón, familia, trabajo, cuestiones ministeriales, descanso, y en estos casos, estos lugares no son negociables para el Señor, una vez dijo “el que ama a padre o madre, hijo o hija, mas que a mi no es digno de mí” que el Señor nos dé la sabiduría y el discernimiento para poder darnos cuenta de las cosas que ocupan los lugares en mi corazón que corresponden exclusivamente al Señor y que podamos restaurar cada área que sea necesaria restaurar.
Entonces llegamos a la oración, el punto sobresaliente de la proclama de Jesus en su proclama en el templo, Mi casa será llamada Casa de Oración, esa oración que nos da la comunión con el padre, la oración que calma nuestras ansiedades, al guardar nuestros pensamientos y nuestros corazones en Cristo, es la que sostiene nuestra vida, porque nos transmite la vida del Señor. Sin esa oración la fe se vuelve un comercio, un intercambio, conveniencia.
Nos queda la reflexión final, el Señor limpia el templo antes de enseñar, purifica y habla. El Señor nos limpie y nos edifique.
Oración:
Por Pastor Oscar A.
Señor Amado hoy venimos delante de tu presencia a rendir nuestro corazón a entregar cada rincón, aún aquellos que solo tu conoces de su existencia, queremos pedirte que tomes el control absoluto de nuestra vida, hoy nos volvemos a rendir ante ti Señor, aceptamos tu Señorío y renunciamos a todas aquellas cosas que aun siendo lícitas ocupan el lugar en nuestro corazón que te corresponde a ti. Glorificamos tu nombre y lo levantamos en alto porque solo tú Señor eres merecedor. Que podamos crecer en nuestro tiempo de encuentro contigo para que podamos ser edificados cada día en tu voluntad. Gracias Señor!!!
Amen