Ejemplo de Obediencia
Ejemplo de Obediencia
Puedes escuchar el episodio de hoy aquí:
“Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.”
Mateo 26:39 (RVR1960)
“¡Padre mío! Si es posible, pase de mí esta copa de sufrimiento. Sin embargo, quiero que se haga
Mateo 26:39 (NTV)
tu voluntad y no la mía.”
Estamos frente a uno de los momentos más intensos de toda la historia. Jesús sabe exactamente lo que viene. Nada lo toma por sorpresa. Acaba de salir del aposento alto. Allí lavó los pies de sus discípulos, estableció el nuevo pacto en su sangre y dejó claro que el amor verdadero se vive sirviendo. Y ahora, en Getsemaní, se encuentra cara a cara con la copa, la copa del sufrimiento. Pero no solo se encuentra con la cruz que viene. Se encuentra también con su humanidad, con el peso real de decidir.
Por la decisión de un hombre, Adán, el pecado entró en la humanidad. Por la decisión de otro hombre, Jesús —Dios hecho hombre—, la redención estaba a punto de hacerse realidad. Todos, en algún momento, enfrentamos decisiones que nos pesan. Situaciones donde nuestra voluntad y la de Dios no parecen coincidir. Getsemaní no es solo un lugar en la Biblia; a veces es la mesa de nuestra casa, una conversación difícil, una renuncia, una obediencia que cuesta.
Dentro de la copa que Jesús aceptó estaba el juicio contra el pecado. En la cruz, el sacrificio fue completo. “Consumado es” no fue solo una frase: fue la declaración de que nuestra salvación estaba asegurada y nuestra vida eterna garantizada.
Oración:
Por Ps. Oscar A.
Amado Dios, gracias por tu amor inmerecido. Gracias porque hoy podemos estar en tu presencia no por nuestros méritos, sino por lo que Jesús hizo por nosotros.
Ayúdanos cada día a examinar nuestros actos, a corregir lo que no te glorifica y a crecer en los dones que has puesto en nosotros, siguiendo el ejemplo de tu Hijo.
Guíanos, Señor, por medio de tu Espíritu Santo, para caminar cada día en tu voluntad.