CONFÍA EN DIOS

En un mundo donde la prisa es más importante que la espera, la preocupación y la ansiedad se convierten en reyes que controlan las vidas de las personas. Lamentablemente, esta situación afecta a la mayoría de cristianos. Le hago estas preguntas: ¿le cuesta esperar? ¿Cuánto tiempo está dispuesto a esperar?

Cuando vamos a correos y entregamos un paquete para que se envíe a algún destino, confiamos, en que eso que entregamos llegue al destino. Lo dejamos en las manos de personas expertas y encargadas de realizar este procedimiento. Muchas veces puede tardar, y debemos esperar, pero confiamos en que en el momento determinado, llegará. Lo mismo es con Dios, con la diferencia, que en Él no hay margen de error. 

En este versículo de Salmos, Dios nos da claves. Primer paso, debo entregar [poner en sus manos] todo lo que hago, [deseo y planeo]. Este primer paso, parece fácil. Todos, en algún momento del día entregamos algo a Dios. Es algo que hacemos constantemente. Segundo paso, confiar. Es entonces donde todo puede complicarse, ya que, no nos resulta fácil muchas veces tener confianza en que Dios está haciendo su voluntad en lo que entregamos. No obstante, es el confiar la parte fundamental en la espera de la ayuda de Dios. Él te va ayudar, sí, pero debes confiar. 

En este día no solo entrega todo lo que está en tu corazón al Señor, a eso, añade confianza y tus ojos mirarán el obrar perfecto de Dios en todo.

Acción
Escriba una lista de 5 cosas que quiere entregar hoy a Dios. A la par va a poner dos títulos. El primero que diga fecha de entrega, el segundo fecha de recibido. Después de esto, deposite toda su confianza en el Señor.

Por: Kelly Piña