SALVOS Y SANTOS
Pues la voluntad de Dios fue que el sacrificio del cuerpo de Jesucristo nos hiciera santos, una vez y para siempre.
(Hebreos 10.10, NTV)
Me impacta este pasaje bíblico porque sabemos que Jesús hizo un solo sacrificio para darnos vida en abundancia y vida eterna, pero acá hay otra cosa muy profunda, y es que, nos hizo santos. En la ley de Moisés debían sacrificar animales por los pecados del pueblo, pero esos sacrificios lo hacían una y otra vez, pero ahora gozamos de la santidad y el perdón de pecados, pues Jesús nos perdonó, nos justificó y santificó y gracias a ese gran sacrificio podemos entrar confiadamente al trono de la gracia.
Después dice: «Nunca más me acordaré de sus pecados y sus transgresiones».
Y cuando los pecados han sido perdonados, ya no hace falta ofrecer más sacrificios.
(Hebreos 10.17-18, NTV)
Gracias Jesús porque no recuerdas los pecados pasados, ya no tenemos que ofrecer sacrificios, gracias porque a través de tu sangre nos purificaste y ahora somos aceptos en el amado. Gracias Jesús por ser esa ofrenda limpia y sin macha y por tu sacrificio en la cruz.
Acción: ¿tienes la conciencia de que eres pecador?, Jesucristo dio Su vida para perdonarte, ¡ve a Él! ¿Te sientes sucio por tus maldades?, Jesucristo dio Su vida para santificarte, ¡Corre a Él! Solo reconoce Su obra en la cruz, arrepiéntete de tus pecados, pídele que te perdone y salve, ¡te esta esperando!
-Por Maria J. Juarez-