
FUENTE DE SABIDURÍA
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La forma de saber acerca del Señor es por medio de su palabra.
Hay muchas personas que dicen o creen que para entender la palabra de Dios hay que tener un alto grado de inteligencia, eso no es verdad. Sin embargo lo que sí es verdad es que si queremos conocer la voluntad y la verdad de Dios, tenemos que estudiar su palabra.
En el libro de Proverbios 2:1:
«Hijo mío, si recibes mis palabras y guardas en ti mis mandamientos»
Proverbios 2: 1 (RVR60)
La palabra de Dios tiene que ser recibida, sus mandamientos han de ser guardados o acumulados con las cosas más valiosas de nuestra vida.
Les contaré una historia:
«Había una mujer que poseía innumerables y valiosas joyas, guardadas en una caja de seguridad, iba regularmente a contarlas, admirarlas, le agradaba sacarlas para mirar que había atesorado, era su lugar favorito, donde se encontraban sus riquezas.»
Esa es la manera en que la palabra de Dios debería ser guardada, como un tesoro y buscarla cuando necesitamos sentirnos plenos. Cuando la palabra de Dios llega al corazón, nos produce entendimiento:
«Si la buscas como si fuera plata y la examinas como a un tesoro. «Entonces entenderás el temor del Señor y hallarás el conocimiento de Dios»
Proverbios 2: 4-5 (RVR60)
Leerla, pero no como un periódico, ni como una lectura devocional diaria.
La verdadera forma de aprenderla es atesorandola, leerla o escucharla con atención, aplicarla al corazón, al centro de nuestros pensamientos y emociones, ansiarla, reclamarla y recibirla como el alimento básico y buscarla como si fuera un metal precioso o un tesoro escondido.
Cuando tenemos esa actitud hacia la palabra de Dios, entonces aprenderemos mucho de ella. Y entenderemos cuál es el temor reverente del Señor y el conocimiento de Dios.
Y como lo dije al principio no requiere una inteligencia privilegiada solo un esfuerzo que ponemos de muestra parte y el Espíritu Santo de Dios nos ayuda a comprender el mensaje de su palabra y lo más importante trasladar su enseñanza a nuestra vida práctica y a nuestros semejantes.
Oramos al Señor para que su palabra traiga revelación a tu vida y la atesores en tu corazón .
-Por Magaly Ramirez Rodríguez-


