
LO TEMPORAL VERSUS LO ETERNO
Escucha este Pan Diario aquí:
Leyendo la palabra de Dios, me he dado cuenta de algo, y que es constantemente Dios nos advierte de la importancia de que nos enfoquemos en sus promesas eternas en lugar de las cosas de este mundo.
Sí, vivimos en este mundo, pero como hijos de Dios, somos ciudadanos del reino de los cielos (Filipenses 3:20), así que aquí en la tierra debemos de vivir como ciudadanos del cielo.
¿Y cómo es eso? La respuesta tiene que ver con darle más importancia a las cosas que son eternas, en lugar de dedicar nuestras vidas a las cosas de este mundo, las cuales son temporales.
Si vemos a nuestro alrededor, podemos notar que lo que mueve a este mundo es el dinero, para viajar se necesita dinero, para ir a comer a los hermosos restaurantes que vemos en las redes sociales, necesitamos dinero, para comprarnos ropa, accesorios, etc., necesitamos dinero, sin embargo tenemos que tener claro esto: cualquier cosa que compremos con dinero, es temporal, la satisfacción que obtienes por viajar o como algo delicioso, es temporal, las ropa, los zapatos, los vehículos, las computadoras, todo eso es temporal, en contraste, lo que Dios nos promete en su palabra tiene carácter de eterno.
Veamos lo que dice el Proverbio 11:4 sobre esto:
«Las riquezas no servirán para nada en el día del juicio, pero la vida recta puede salvarte de la muerte»
Proverbio 11:4 NTV
¿Es malo viajar? ¿Es malo comer rico? ¿Es malo comprarte cosas? ¡Claro que no! Todas esas cosas son parte de nuestra vida terrenal, poder disfrutarlas también es un regalo de Dios, pero lo que Dios no quiere es que nosotros nos enfoquemos tanto en las cosas temporales, que nos olvidemos de las que sí son verdaderamente importantes, las cosas eternas.
Es necesario que tengas claro este principio en tu vida, pues te guiará constantemente. El dinero es solo un medio para adquirir cosas, ten cuidado en convertirle en un dios en tu vida, porque aunque el dinero te permita obtener muchas cosas en este mundo, todas ellas son temporales, es decir, se acaban, se destruyen, son robadas, se pierden, etc., las riquezas no te permiten comprar nada eterno, es por eso que el proverbio nos recuerda esto, nos dice que en el día de juicio, es decir, en el día que comparezcamos delante de Dios, nuestro dinero no servirá de nada.
Por otro lado dice el Señor, una vida recta puede salvarnos de la muerte. En el momento en que se escribieron los Proverbios, aun no se había descubierto el plan secreto de Dios para salvar a la humanidad, no se sabía que a través de nuestra fe en Jesús, somos salvos, sin embargo, lo que Dice el proverbio es absolutamente cierto.
Si bien nuestra salvación es un regalo que obtenemos por gracia por haber creído y recibido a Jesús, la palabra también nos enseña en Colosenses 2:6 que las personas que hemos recibido a Jesús, seguimos los pasos de Jesús, y seguir a Jesús consiste en tener una vida recta, pues cuando Él estuvo aquí en la tierra fue recto en todos los sentidos.
Algo que nos ayudará a tener una vida recta es enfocarnos en las promesas que nos hace Jesús: perdón de nuestros pecados, salvación de nuestra alma, resurrección, cuerpos nuevos, gobernar junto con Él, tierra y cielos nuevos, vida eterna, etc.
Démosle valor a lo que es verdadero importante, entre la lucha constante en nuestro ser entre lo temporal y lo eterno, elijamos siempre las cosas eternas.
Tal vez en este momento te sientas frustrado porque no ves esas cosas, tal vez deseas más las cosas de este mundo porque las puedes ver, escuchar, tocar, oler, probar en este momento, es una lucha fuerte, no lo niego, pero recuerda que nada de las cosas tienen un efecto en las cosas del cielo, en las cosas eternas.
Sé sabio, escucha a Dios, si Él nos advierte de esto, es porque quiere que vivamos nuestras vidas fijando nuestra mirada en Él, así que termino este Pan Diario, deseando que experimentes esto en tu vida:
«Que el mensaje de Cristo, con toda su riqueza, llene sus vidas»
Colosenses 3:16a NTV
-Por Alejandra Carrillo Salazar-


