
PERDER LOS ESTRIBOS
Escucha este Pan Diario aquí:
Los seres humanos vivimos en una constante interacción social, desde que nacemos existe un acercamiento a otra persona y en el desarrollo se van aprendiendo nuevos conocimientos, por medio de la enseñanza de otras personas, somos seres sociales que estamos expuestos a las relaciones continuamente.
Nos relacionamos con la familia, compañeros, amistades, conocidos y al realizar cualquier diligencia siempre existe un roce social, Dios nos creó así, al Señor le interesa mucho cual es nuestro comportamiento a la hora de relacionarnos con los otros, por ello, nos da el mandato de:
“El segundo es igualmente importante: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Ningún otro mandamiento es más importante que estos.”
Marcos 12:31 NTV
Porque a lo largo de la vida se presentan constantes roces sociales que muchas veces salen a relucir en las personas el egoísmo, ira, rebeldía, rencor y enojo. Muchas veces nos dejamos llevar por estas actitudes que generan contienda en las relaciones sociales que tenemos en nuestra vida.
El cristiano muchas veces dice que esta bien espiritualmente porque no practica un pecado sobre saliente como el adulterio, alcoholismo o fornicación, pero no controla la ira… pasa en peleas constantes con sus familiares, permitiendo que el enojo lo gobierne y no lleva eso al Señor.
Es aquí donde debemos pedirle a Dios que nos muestre que actitudes lo deshonra y que pecado estamos practicando que no nos permite avanzar, que nos paraliza espiritualmente.
Al Señor le interesa mucho cómo usted se dirige a su prójimo y cuál realmente es su actitud en todo momento porque cada persona decide que actitud tener, así se señala:
“El que pierde los estribos con facilidad provoca peleas; el que se mantiene sereno, las detiene.”
Proverbios 15:18 NTV
La decisión esta en nuestra voluntad, si permitimos que el Espíritu Santo nos señale lo que no le agrada de nosotros para que Él trabaje en nosotros o decidir seguir viviendo una vida donde constantemente perdemos los estribos dañando las relaciones personales y no aplicamos el segundo mandato más importante de amar a nuestro prójimo.
Es necesario preguntarnos si realmente sos de los que con facilidad genera peleas y discusiones en tu hogar o te mantienes sereno, permitiendo que el Espíritu Santo te de dominio propio y seas luz en medio de cualquier situación.
Yo te animo a que seas sincero con el Espíritu Santo y le entregues toda actitud que sabes que no le agrada y lo contrista, que le pidas perdón y dejes que trabaje en tu temperamento, haciéndote una persona serena, porque la palabra de Dios nos dice que debemos seguir a Cristo, Él fue manso y humilde, que cada día esa sea tu oración.
Que hoy el Espíritu Santo sea quien gobierne todo en ti, donde perder los estribos no sea una opción en tu vida, al contrarío, que tu temperamento sea transformado, pareciéndote mas a Jesús, manso y humilde.
-Por Yazuri Solano Bolaños-


