AYUDARNOS UNOS A O TROS

AYUDARNOS UNOS A O TROS

Escucha este Pan Diario aquí:

La vida siempre será una constante montaña rusa, habrá momentos de tranquilidad, de estabilidad, de estar bien y habrá momentos de lucha, de zozobra y de dificultades. Habrá dificultades en lo personal, familiar, emocional, laboral, espiritual, económico y demás.

Es en esos momentos donde nos damos cuenta que el ser humano es un ser social, que necesita tener cerca a otros que le apoyen y le den ánimos para seguir adelante. Que refrescante y valioso es un buen consejo cuando hay indecisión, que paz da recibir un abrazo en momentos de angustia, que muestra de amor mas fortalecedora es una oración cuando sentimos que no podemos más, que acto más de agradecer es cuando alguien nos ayuda económicamente en momentos de escasez y necesidad.

El cristiano, el hijo de Dios, es llamado a ser así y mucho más, es llamado a sentir la dificultad del prójimo como si fuera propia, es llamado por Dios a ayudar sin reservas a quien lo necesite sin importar como sea nuestra relación con esa persona.
Dice la biblia:

«Cuando tengan dificultades, ayúdense unos a otros. Esa es la manera de obedecer la ley de Cristo.»

Gálatas 6:2 TLA

Ayudar a otros es obedecer a Cristo Jesús, pues no solo es algo que Él nos manda, sino que también Él nos dejó su ejemplo y lo demostró con su manera de vivir. Él, siendo Dios vino a ayudarnos como nadie mas lo podía hacer, en la cruz; con su muerte y resurrección Jesús nos ha dado perdón de pecados, paz con Dios y una nueva vida con Él.

Si Jesús, Dios hecho carne, por quien todo fue hecho y quien es el único digno de adoración, reconocimiento y gratitud, si Él siendo el ser más importante del universo y de la eternidad nos ayuda en nuestras dificultades, ¿Quiénes somos nosotros para negarnos a ayudar a otros? ¿ Quiénes somos para creer que es mas importante nuestra vida que la de otros?


Dice la biblia:

 «Si te crees demasiado importante para ayudar a alguien, sólo te engañas a ti mismo. No eres tan importante.»

Gálatas 6:3. NTV.

Algo que he aprendido es que aunque yo esté pasando momentos difíciles siempre habrá alguien que estará pasando por dificultades más fuertes que las mías y eso significa que, aun en mi dificultad, puedo ayudar a otros.

«Señor Jesucristo, te doy gracias porque sé que te tengo y tú me ayudas cuando estoy en dificultades.
Hoy te pido que me ayudes a seguir tu ejemplo para ayudar a otros y poder hacerlo con amor, sinceridad y humildad.
Te lo pido en Tu nombre Jesús, amén. «

-Por Carlos Barboza-