
COMO MONO EN VENTOLERA
Escucha este Pan Diario aquí:
Hace un tiempo en la zona norte de mi país hubo una fuerte inundación provocada por el huracán Otto, pero una vez pasada la tormenta, bajaron las aguas, y en unos de los puentes los rescatistas encontraron un pequeño oso perezoso aferrado a las barandas de un puente, se podía ver que la fuerza de las aguas habían arrastrado todo a su paso, era evidente el arrastre de árboles, casas, rocas y todo cuanto estuviera en el curso del agua, sin embargo, aquel pequeño animal sobrevivió por su perseverancia de aferrarse al tubo metálico que le salvo la vida.,
De la misma manera, 1 Timoteo 1:19 nos habla que debemos tener la misma actitud y dice así:
«Aférrate a tu fe en Cristo y mantén limpia tu conciencia. Pues algunas personas desobedecieron a propósito lo que les dictaba su conciencia y, como resultado, su fe naufragó.»
1 Timoteo 1:19 ntv
Mantener la fe en Cristo es ese valioso recurso que puede salvar nuestra vida espiritual, ya que la fe es como ese tubo de hierro que nos sostiene firme en medio del caos y la tempestad.
La fe nos da la convicción que necesitamos y junto con eso nos da la guía a través de la conciencia, pero sin embargo somos nosotros mismos quienes decidimos traicionar nuestras convicciones al ignorar la conciencia y decidir hacer todo lo contrario para actuar por nuestra propia voluntad.
Escuchar la palabra de Dios con el tiempo crea en el corazón un depósito de fe que nos sostiene al amor de Cristo, pero estas convicciones constantemente son probadas para ser afirmadas y nuestra confianza será más fuerte. Y sucederá lo que dice Efesios 3:17:
«Entonces Cristo habitará en el corazón de ustedes a medida que confíen en él. Echarán raíces profundas en el amor de Dios, y ellas los mantendrán fuertes.»
Efesios 3:17 NTV
Caso contrario es la desobediencia de vivir dirigidos por nuestros propios deseos, los cuales nos llevan a soltarnos de la fe y nos hace naufragar en todo lo que nos ofrece este mundo.
En ambos casos la decisión es suya ante los embates de la vida, sin embargo mi consejo de hoy es que sigas, como mono en ventolera que se aferra a la rama del árbol porque sabe que ahí esta su seguridad, a si mismo aférrate a tu fe en Cristo, porque siempre será tu zona segura y lugar de refugio.
Permite que el Espíritu Santo te dirija siempre y podrás elegir tu puerto seguro hacia una fe sólida. Oremos en esa dirección…
-Por JonCley Mtrs-


